Inicio

Equipos

Noticias

Crónicas

Entrevistas

Opinión

Multimedia

Club

EMB

Enlaces

>> BALONCESTO CON SABOR A ROMERO - CAPITULO 9 <<

 
     

 

Cap.9 El entrenador alcazareño finaliza sección

Último aliño

con Romero

         

 

Escribe: Paco Romero

 
 

Fin de sección con la conclusión del capítulo sobre la formación de los jugadores

 
 
     
 

Segunda parte sobre la Formación de Jugadores

 
 

En el anterior capítulo hable del desarrollo físico y técnico de los jugadores en distintas edades y para completar el artículo sobre este tema lo enfocaremos desde dos puntos de vista:

  • Creación de un jugador tácticamente inteligente.

  • Creación de un buen equipo.

 
  Creación de un jugador tácticamente inteligente
 

Uno de los entrenadores que más han influido en mi formación baloncestística ha sido mi primer entrenador en la Trinidad, Antonio Paniagua “Pani” (que para mi es uno de los mejores entrenadores de Castilla La Mancha). Siempre recordaré como nos insistía una y otra vez que “el baloncesto es para jugadores inteligentes”. Su secreto era trabajar muchísimo la técnica individual (todos manejábamos perfectamente las dos manos) y enseñarnos a aplicarla en las situaciones de partido.

Un aspecto especialmente importante es que los jugadores SEPAN y se ATREBAN a utilizar en los partidos la técnica individual que han aprendido en los entrenamientos. Para conseguir esto es muy importante, especialmente el edades de formación, que no tengan miedo a intentar hacer distintas cosas en los partidos, por lo que hay que tener cuidado con los castigos y las broncas durante los partidos cuando los jugadores jóvenes se equivocan. Al contrario, creo que hay que corregir y animar a volver a intentarlo y, sobre todo, no mandar a un jugador al banquillo sólo por un error.

Otro aspecto de vital importancia es que aprendan a TOMAR DECISIONES de grupo, lo que llamaremos táctica de equipo (o grupal) o decisiones individuales, lo que llamaremos táctica individual (un concepto poco utilizado y cuyo significado no suele estar claro).

Cuando hablamos de táctica de equipo nos referimos a todas las decisiones que toma el equipo durante un partido y que suelen ser marcadas por el entrenador: defensas que vamos a utilizar, sistemas y jugadas empleadas, jugadores titulares y cambios durante el partido, decisiones en los tiempos muertos… A esto le debemos sumar las decisiones que toman los jugadores, saltándose la estrategia inicial y rompiendo los sistemas para intentar obtener ventajas.

La táctica individual engloba todas las decisiones a nivel individual, por parte de los jugadores, durante el partido. Este término engloba factores físicos y psicológicos, y pese a ser de vital importancia para el desarrollo de los partidos, no se suele entrenar.

Ya que es un término difícil de explicar, lo voy a explicar con un ejemplo: El ex jugador del Barcelona Milan Gurovic siempre ha tenido unas condiciones físicas y técnicas increíbles para triunfar en el baloncesto, pero nunca ha convencido del todo en los distintos equipos en los que ha jugado; esto se debe a que su táctica individual es mala: se hunde ante situaciones estresantes, no sabe cuando tiene que lanzar o no a canasta, se esconde en los momentos decisivos, provoca técnicas en momentos comprometidos para su equipo…

Otro ejemplo lo dio Joan Creus (cuando comentaba partidos de ACB para TVE) durante un partido del Joventut donde Rudy Fernández no estaba acertado en el tiro exterior, después de un tiempo muerto Rudy realizo varias entradas seguidas consiguiendo canastas fáciles. Ante esta situación Joan Creus comento que “Rudy había cambiado su estrategia del partido ante su mal día en el tiro: esto se llama táctica individual”. De no haber sido un jugador inteligente habría seguido tirando triples y desesperándose, lo que habría perjudicado a su equipo.

Al igual que entrenamos la táctica grupal ensayando distintos sistemas, jugadas y defensas, también podemos entrenar la táctica individual provocando distintas situaciones de partido donde los jugadores tengan que practicar distintos roles o tomar decisiones, donde el entrenador puede aconsejar a los jugadores como actuar en distintas situaciones. Pero, sobre todo, se debe trabajar a nivel individual: el entrenador tiene que conocer a sus jugadores (sus motivaciones, sus preocupaciones…) , su entorno, su forma de comportarse… ya que, aunque las normas son las mismas para todos, cada uno necesita que se le trate de una forma distinta.

Uno de los objetivos que deberían marcarse los entrenadores de las categorías de formación es: crear jugadores capaces de tomar decisiones en las distintas situaciones de partido, jugadores que sepan leer el juego e involucrar a sus compañeros.

Aíto García Reneses define al jugador ideal de la siguiente forma: “si hay un jugador que atiende, entiende y asimila, pues es ideal. Es lo que más le gusta al entrenador, que estén atentos a lo que dice; que entiendan qué quieres de ellos y luego ser capaces de ponerlo en práctica”.

   
  Creación de un buen equipo
 

Por suerte para el baloncesto y para los deportes de equipo en general, tener la mejor plantilla no te garantiza tener el mejor equipo. Para formar un buen equipo hace falta algo más que un conjunto de buenos jugadores, aunque ayuda.

El primer ingrediente necesario para formar un buen equipo el crear un buen ambiente, y como ejemplo nos podemos fijar en la Selección Española del Mundial de Japón. El buen ambiente hace que todos, entrenadores y jugadores, trabajen más cómodos y es más difícil que surjan celos o egoísmos.

Uno de los aspectos más importantes para que exista un buen ambiente en el equipo es la comunicación del entrenador a los jugadores, de los jugadores al entrenador y entre los jugadores.

Respecto a la comunicación del entrenador a los jugadores creo que es mucho más efectivo convencer que mandar. Es importantísimo que los jugadores CREAN EN TI y que cuando les digas que hay que hacer ‘tal’ cosa, la hagan totalmente convencidos. Si hay dudas, por muy buenos que sean sus sistemas o jugadas, no darán buen resultado. También es cierto que hay situaciones en que cada uno se tiene que poner en su sitio y en los que es inevitable mandar. Pedro Martínez dice que “saber llegar a los jugadores es básico porque por muy buenas reflexiones o ideas que tengas se van a quedar en eso, en ideas. Cuando llega a calar es cuando pasan a ser parte del bagaje táctico del equipo”. (Basquet zona 131, por J. Felipo)

En cuanto a la comunicación de los jugadores con el entrenador, hay entrenadores que no les gusta que sus jugadores les den su opinión sobre distintos aspectos; creo que esto es un error ya que puede romper la confianza entre los jugadores y el entrenador que se muestra lejano e inaccesible. A mi me gusta que los jugadores me den su opinión sobre todo lo que pasa en el equipo ya que de esta forma lo podemos hablar y sacar conclusiones. Si yo tengo razón intento que comprendan las razones y si son ellos los que tienen razón no tengo ningún problema en reconocerlo y cambiar lo que haga falta. 

Otro aspecto importante es la autoridad del entrenador sobre el equipo. Está claro que el entrenador tiene que ser una figura de autoridad, pero esto no se puede confundir con una figura autoritaria y “casi dictatorial”. La autoridad bien entendida es la que hace que los jugadores sigan tus indicaciones ya que entienden que todas las decisiones que tomas son por el bien de equipo, son justas y, sobre todo, son iguales para todos los miembros del equipo. La autoridad se fundamenta en las acciones que realizas día a día y se basa en el respeto que te tienen los jugadores. La autoridad se gana, no se impone.

Hay una frase que utilizamos habitualmente los entrenadores: “SE JUEGA COMO SE ENTRENA”, y los jugadores tienen que ser conscientes de que es verdad. Para crear un buen equipo es básico conseguir que los jugadores sean responsables y se comprometan con el equipo. Un jugador bien organizado puede: hacer los deberes, estudiar, realizar actividades extraescolares y entrenar. No es necesario quitar algunas para realizar otras. En los últimos años, en normal ver equipos que entrenan con 5 o 6 jugadores ya que el resto pone excusas (inventadas en muchos casos) para no asistir al entrenamiento. Esto no se puede consentir, al principio de cada temporada los jugadores tienen que comprometerse a entrenar todos los días (salvo causa justificada de verdad) y a cumplir con sus estudios.

Esta falta de compromiso la comprendo menos cuando recuerdo épocas anteriores en las que los jugadores juniors estábamos deseando que nos subieran a entrenar con el primer equipo y nos convocaran para el partido, aunque sólo jugásemos un par de minutos o no jugásemos. En la actualidad (no en todos los casos) si le dices a un jugador que tiene que entrenar con el primer equipo o que va convocado al partido, parece que le estas fastidiando. El COMPROMISO es básico para formar un buen equipo y un buen club.

También es verdad que en muchos casos hay jugadores que se esfuerzan muchísimo en los entrenamientos y no se les recompensa en los partidos. El entrenador de formación no puede permitir esto (en categorías senior es diferente) y en demasiadas ocasiones podemos ver entrenadores que juegan casi todo el partido con jugadores que faltan a muchos entrenamientos sólo por que son mejores que los jugadores que si cumplen en los entrenamientos. EL OBJETIVO DEL ENTRENADOR DE CATEGORÍAS DE FORMACIÓN NO PUEDE SER EL TRIUNFO POR ENCIMA DE TODO, SINO CREAR BUENOS JUGADORES.

   
  Despedida
 

Con este artículo concluyo esta sección y quiero dar las gracias a los componentes de esta web: Pablo, Chechas y Jaime por darme la oportunidad de expresarme con libertad sobre algo que me encanta: el BALONCESTO. 

Con esta serie de capítulos he pretendido recopilar una serie de conocimientos básicos y expresarlos de una forma sencilla con el fin de poder llegar a más gente (expertos o aficionados  al  baloncesto). Además, para que no se convirtiera en una simple recopilación de artículos, he querido expresar mi humilde opinión sobre los distintos aspectos desarrollados y me he apoyado en la opinión de grandes entrenadores del baloncesto español.

Lo bueno del baloncesto es que nunca se sabe todo (quién piense que lo sabe todo seguramente no sepa casi nada) y siempre se pueden aprender cosas nuevas. Un buen entrenador tiene que tener una formación permanente a lo largo de toda su carrera ya que el baloncesto está en continua renovación.

Muchas gracias a todos.