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Cap.7  Análisis de diferentes ataques

Estrategias

para atacar

         

 

Escribe: Paco Romero

 
 

Artículo sobre ataque aplicado desde categoría cadete hasta categoría senior

 
 
     
 

"La mejor manera de atacar una zona es no atacarla" (Kiko Leal)

 
 

Los anteriores artículos que he escrito trataban de distintos temas aplicados a las distintas categorías de formación, pero en esta ocasión trataré el tema del ataque aplicándolo desde categorías Cadetes hasta Seniors.

En el anterior artículo hablé del “ataque libre o por conceptos” que es la forma en la que se debe (según mi opinión) trabajar el ataque en categorías inferiores como son Minibasquet, Alevín o Infantil. A partir de estas categorías, además de trabajar un ataque por conceptos, empezaremos a sistematizar más el ataque y a buscar jugadas más concretas.

No pretendo escribir un manual de jugadas ideales para distintas defensas y distintas situaciones de un partido, simplemente porque las jugadas ideales NO EXISTEN. Lo único que pretendo con este artículo es compartir ideas que ayuden a confeccionar distintas jugadas o sistemas dependiendo de varios factores que hay que tener en cuenta:

  • Características de nuestros jugadores: si son buenos tiradores, en el 1 contra 1, buenos pasadores, si tenemos pívots tiradores, aleros buenos en el poste bajo…

  • Tipos de defensas que podemos recibir: individual, zona par, zona impar…

  • Objetivos del ataque: un tiro exterior, una penetración a canasta, un bloqueo directo o indirecto…

Como decía en el artículo anterior, a pesar de tener distintas jugadas, todas tienen que girar en torno a un sistema general con unas ideas simples y concretas. Pedro Martínez dice: “Los mejores resultados los he obtenido cuando, en ataque y en defensa, hemos hecho cosas menos rebuscadas, más sencillas”. (Basket zona 131 por J. Felipo).

Este sistema general dará sentido a todas las jugadas que podamos realizar, ya que estarán englobadas en este conjunto de ideas y nos dará una identidad como equipo con un estilo concreto. De no ser así, las jugadas que realizáramos serían mecánicas y no tendrían sentido dentro de la identidad del equipo. Además, si todas las jugadas tienen unos conceptos semejantes, cuando un jugador “se pierda” en medio de una jugada, sabrá enlazar el siguiente movimiento y no entorpecerá el resto del ataque.

Un aspecto importante que hay que tener en cuenta a la hora de realizar un sistema, son los “tiempos” (o timmings) de los movimientos. Esto significa que los movimientos dentro de un sistema se tienen que realizar en el momento justo ya que el no realizarlo bien puede hacernos perder oportunidades de canasta. Veámoslo mejor con un ejemplo:

 
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El jugador (1) pasa el balón al jugador (2). EN ESTE MOMENTO el jugador (4) bloquea al jugador (5) para que reciba cerca de canasta.

Si el jugador (4) rompiera el “timming” de los movimientos y bloqueara antes de tiempo al jugador (5) este saldría del bloqueo antes de que el jugador (2) recibiera el balón, por lo que no le podría pasar inmediatamente. Esto provocaría  que el defensor del (5) recuperara su posición impidiendo un pase cerca de canasta.

Los sistemas y jugadas contra defensas individuales y zonales han progresado mucho con el paso de los años basándose, sobre todo, en la polivalencia de los jugadores actuales. En este sentido ha cobrado especial importancia la figura de “falso cuatro” o pívot tirador, como por ejemplo Garbajosa, Claver, Germán Gabriel  …

En épocas anteriores, los sistemas estaban basados en tres exteriores y dos interiores que jugaban cerca de la zona (aún se siguen utilizando). Más tarde surgió la figura del “alero alto” que podía tirar, botar y jugar al poste bajo (jugadores como Kukoc o Andrés Jiménez fueron pioneros). Pero si un alero jugaba cerca de la zona, había dos opciones: sobrecargar la zona con tres jugadores grandes (aún recuerdo el Real Madrid de Obradovic jugando con Arlaukas, Sabonis y Morales al mismo tiempo) o sacar a un poste por fuera.

Otra “figura” que está surgiendo gracias a la mayor polivalencia de los jugadores actuales es la del “base alto” capaz de postear (en los Balcanes y la antigua Unión Soviética ya existían hace tiempo). Algunos ejemplos son Papaloukas, Dikoudis, Jason Kidd…

¿Cómo atacar las defensas individuales?

Las jugadas que utilicemos para atacar las defensas zonales tienen que tener una serie de aspectos que podremos utilizar para obtener ventajas: los espacios entre jugadores (debe haber un mínimo de 3-4 metros), la rotación del balón, los bloqueos directos e indirectos, los cortes a canasta, los “bloqueo y continuación”, los aclarados, etc.

Y además hay que tener en cuenta los objetivos del sistema. Cuantas más opciones, más difícil será de defender: un tiro exterior o en la zona, un 1 contra 1 (el posiciones exteriores o en el poste bajo), pasar a un corte, etc.

Un aspecto importante en la realización de sistemas es la disposición inicial, que favorecerá una serie de movimientos. Algunas de las disposiciones iniciales que suelen realizar la mayoría de los equipos son:

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3 exteriores y 2 interiores:

Es, como decía anteriormente, la disposición inicial más común del baloncesto de épocas anteriores. Aunque se sigue utilizando, sobre todo iniciándola con un corte doble de los aleros (jugadores 2 y 3) bajo canasta, donde uno de los aleros bloquea al otro.

A partir de esta situación se puede buscar a los pívots en el poste bajo.

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Dos postes altos:

Es la disposición inicial más utilizada en la actualidad. Desde esta posición inicial el base (1) puede recibir un bloqueo de uno de los dos pívots (jugadores 4 y 5) que aprovechará con bote o cortando.

Tras el bloqueo un poste suele cortar a canasta (normalmente el que bloquea) y el otro sube a la posición central para amenazar con un triple.

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Un poste alto y un poste bajo:

A partir de esta disposición inicial se pueden producir varias situaciones de amenaza:

  • Un bloqueo y continuación del base (1) con el poste alto (4).

  • Un dos contra dos entre el alero (3) y el poste bajo (5).

  • Un aclarado para el alero (2).
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Dos postes bajos, un alero tirador bajo canasta y un alero alto en el tiro libre:

Esta disposición inicial se la he podido ver a varios equipos en estos dos últimos años, como a la Selección Española del Mundial de Japón en el 2006, donde se situaba bajo canasta Navarro, y al Real Madrid de Joan Plaza, que hacía lo propio con Bullock.  El jugador (2) busca un bloqueo para salir con ventaja.

   
 

A partir de la disposición inicial que elijamos debemos enlazar una serie de movimientos (lo más simples posibles) que nos permitan obtener ventajas sobre la defensa. Para esto podremos utilizar una serie de conceptos que veíamos en el Capítulo 6: “Ataque libre vs. Ataque sistematizado”.

   
 

¿Cómo atacar las defensas zonales?

 

En la página web de Aíto García Reneses (que tan a menudo consulto) podemos encontrar como este entrenador afirma que: “existen tres formas de atacar la zona: 1) divisiones, 2) pases y 3) bloqueos. La zona se puede atacar con cualquiera de estos conceptos aunque hay que especificar que la tercera opción (bloqueos) necesita algunas de los otras dos para ser eficaz; solamente con los bloqueos no se puede atacar una defensa en zona. Sin embargo, con divisiones y bloqueos, o pases y bloqueos, o divisiones y pases o con los tres conceptos juntos, sí que podemos crear una excelente manera de atacar la zona”.

También, siempre que hablo a mis jugadores de cómo atacar una zona, les repito una cita que nos decía Kilo Leal cuando era mi entrenador en el Grupo 76 en categoría Junior, donde nos decía que “la mejor manera de atacar una zona es no atacarla. Es decir, correr el contraataque para no permitir que la defensa se coloque”.

Esta es una solución ideal, pero está claro que no podemos correr siempre. Por esta razón tenemos que saber como atacar las distintas zonas. Hay entrenadores que usan un mismo sistema para las defensas individuales y para las zonales, otros que utilizan sistemas específicos para las defensas en zona y otros que distinguen entre defensas pares (las que tienen dos defensores en la parte superior) o impares (las que sitúan uno o tres defensores en la parte superior).

Los equipos que mejor atacan las zonas son los equipos que pasan bien el balón. El pase es fundamental para atacar bien una zona: mover el balón rápidamente crea huecos en cualquier defensa zonal.

Para atacar las defensas zonales tengo una serie de principios que tienen que cumplir todas las jugadas que realicen mis equipos. Esos principios son:

  • Invertir el balón varias veces para descolocar la defensa.

  • Jugar dentro-fuera (no soporto a los equipos que atacan la zona moviendo el balón sólo por el exterior, como hace Ivanovic).

  • Cortar para buscar las esquinas forzando a la defensa a llegar tan lejos.

  • Buscar a los pívots dentro de la zona.

  • Romper la defensa con penetraciones (sobre todo después de invertir el balón una vez)

  • Utilizar bloqueos.

Estos principios no son únicos o universales, ya que cada entrenador puede atacar las zonas de formas distintas y con éxito, pero a mí me han funcionado ya que se pueden aplicar a distintas jugadas. 

Dentro de las distintas jugadas contra zona, me gusta buscar una serie de situaciones donde se puede sacar ventajas:

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Que un pívot gane la posición en el centro de la zona:

Independientemente del resto de movimientos que busquemos, me gusta que los postes bajos (uno o los dos) empiecen pisando la línea de fondo buscando la espalda de la última línea defensiva (Este movimiento lo “borda” Jordi Trías).

Tras pasar al jugador (2), el pívot del lado contrario (4) bloquea al defensor central ganándole la posición para recibir un pase del alero (3) tras la inversión del balón.

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Bloqueo directo al base en las zonas impares (3-2 o 1-3-1):

De esta forma rompemos la primera línea defensiva que se suele basar en la presión del defensor central sobre el base. Si la zona es 3-2, podemos buscar la continuación del pívot que ha bloqueado ya que existe un hueco en el centro (esto no ocurre en la zona 1-3-1).

Además, hay que tener en cuenta que la debilidad de las zonas impares suele estar en las esquinas.

   
 

Aunque este Capítulo y el anterior (el Capítulo 6 “Ataque libre vs. Ataque sistematizado”) los he planteado desde perspectivas diferentes, ambos nos dan una visión amplia y global sobre los distintos sistemas o jugadas de ataque, pudiendo entenderse como las dos partes de un único capítulo.

Para terminar, me gustaría decir que no por tener unas jugadas buenísimas vamos a tener un buen ataque. Para conseguir un buen ataque tenemos que conseguir que los jugadores interpreten correctamente los sistemas y jugadas que les planteamos y, sobre todo, que sean capaces de aprovechar las distintas situaciones de ventaja que surjan, incluso rompiendo el sistema si fuese necesario.