|
Llegaba la
jornada clave para el grupo A de la Liga Regional Cadete de este año. El
partido que iba a separar a los dos invictos hasta el momento. El día para
confirmar la autoridad de un equipo que hasta entonces no había tenido mayor
problema que el de colocarse bien el atuendo. No era un partido para
demostrar, ya que todo el mundo sabía que la calidad de estos jugadores por
si solos, y la calidad del juego de equipo reconstruido por el dúo que
forman Juan Leal y Jesús Sánchez es mas que notable.
Era
simplemente la ocasión para confirmar, que nadie en este grupo puede hacer
sombra al equipo cadete del Grupo76 Al-kasar. Ni siquiera una cancha
complicada, ni siquiera el ímpetu local de unos jugadores que lo dieron todo
y ni mucho menos, la actitud de una pareja arbitral que todavía no sabe que
lo de ser el sexto y séptimo jugador del equipo de casa ya no se lleva y ya
solo vale para demostrar la tristeza de ciertos personajes que no saben su
función en el deporte, quizás porque nunca lo han practicado. Y si lo han
hecho, no lo han apreciado, no lo han amado de tal manera como para no
perderle el respeto al juego. A la justicia deportiva.
A por todas
salieron los alcazareños, con los dientes apretados -signo de concentración
defensiva- y con la tensión y concentración suficiente como para saber que
el partido había que empezar a ganarlo en el minuto uno, pero para conocer
que hasta el cuarenta no se iba a ganar. Ante esto, el equipo de Polígono no
pudo hacer nada y es que el inicio daba muestras de una mejor salida
alcazareña. Reapareció Carlos Durango, de baja mucho tiempo y junto con él
estuvo Carlos Sánchez para liderar al resto de jugadores. Defensivamente no
se daba opción y la ventaja de once puntos al término de los primeros diez
minutos era un reflejo de lo acontecido.
El segundo cuarto tuvo mas
empaque, mas grandeza de partido grande. Los de casa reaccionaron y se
dieron cuenta de que en casa y con la ayuda de su afición, su orgullo y algo
más -ya lo hemos nombrado al principio- el partido podía ser peleado.
Coincidió esto con que se vio que los de Alcázar tiene muy buen equipo, pero
no un equipo perfecto y que también sufre. Polígono defendió y estuvo
acertado en ataque, empujando segundo a segundo y consiguiendo anotar ante
una especie de pájara en el equipo azul. Pese a ello, la renta tomada en el
primer cuarto, le valía a los alcazareños para marcharse al descanso con una
ventaja de nueve puntos.
La reanudación fue fea, en
cuanto a juego y en cuanto a maneras. Polígono seguía crecido y trabajando
bien, sobretodo gracias al trabajo de sus jugadores número 13 y número 15,
claros protagonistas en el ataque local. Los nuestros defendían (solo 12
puntos recibió en este cuarto) pero no anotaban. No lo hacían por el empuje
local pero también por la pasividad de una pareja de trencillas que luchaban
por una causa no acorde con la camiseta a la que representan. Vuelvo a
insistir en lo triste que es seguir viendo estos escollos en una liga como
esta. El caso es que se acercaba el final -solo quedaba un cuarto- y
Polígono había recortado otros tres puntos.
No había preocupación -relativa-
porque se sabía que jugando se era mejor, pero se intuía que un final
igualado estaba decantado a perderse. No fue así ya que los nuestros
volvieron a lo que habían hecho en el primer parcial, es decir, no dar
ningún tipo de opción. Y cuando medio la tuvo el equipo de casa los nuestros
reaccionaron, con un parcial en los últimos minutos de 2-11. Demoledor. Fue
como un partido de tenis, donde para ser grande, tienes que acabar un
partido con un saque directo. Pues esto mas o menos hicieron los del Grupo76
Al-kasar para demostrar por qué son los líderes, invictos y ya en solitario
de la Liga Regional Cadete. Enhorabuena. |
|