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Positivo
resultado el que deben sacar los componentes del cadete regional de nuestro
club tras el transcurso de éste puente de Los Santos donde los chicos de
Ricardo Fernández y Jesús Teodoro Octavio afrontaban dos partidos y los han
solventado sin mayor dificultad. Dos victorias frente a dos equipos de la
zona baja de la tabla pero que olvidan en parte el tropiezo en la segunda
jornada ante Villacañas. Dos victorias que siguen dejando ver la dependencia
del equipo en Rodrigo Úbeda que en cada partido cuenta con uno o dos
gregarios que le siguen y se suman a su fiesta particular.
En el caso
del partido del Sábado fueron Richy y Guillermo de Haro que con su actuación
sobretodo en ataque hacen compartir unas líneas que en anteriores partidos
solo ha tenido su capitán. Si miramos la tabla de anotadores, las
estadísticas etc. podremos estar contentos de tener seguro que al máximo
anotador de la liga pero... detrás debe haber un equipo. Quizás los que
escribimos sobre éste equipo también abusemos en personalizar pero de
momento los partidos es lo que han demostrado y por lo tanto así se refleja.
Un ejemplo claro es el partido ante Tarancón del que pocas conclusiones se
pueden sacar.
El inicio del
partido estuvo igualado y ambos equipos mantenían la igualdad basados los de
casa en la agresividad en el juego y los de fuera en el acierto atacante en
éstos primeros minutos. Fue en el ecuador del primer envite cuando los
nuestros rompieron esa igualdad y por medio de Rodri con tres canastas
consecutivas arrancaba un torbellino que no pararía hasta el final. Además
en el encuentro de ésta jornada jugadores como Ricardo Fernández y Guillermo
de Haro estuvieron en el nivel esperado y cogieron el mando del partido
desde fuera. Los robos de balón y la calidad individual del base de segundo
año y el acierto exterior de Guille permitían seguir aumentando las
diferencias con el equipo local. García con el 8 y Añover con el 13 a la
espalda eran los únicos que tiraban del carro local y copaban con sus
actuaciones la totalidad del ataque de los de Tarancón.
En el tercer
cuarto salieron mas enchufados los de casa, o mas despistados los nuestros,
que también puede ser. El caso que el equipo de Tarancón parecía jugar mejor
y llegaba a la cesta alcazareña con relativa facilidad en lo que ya dejaba
ver que el partido estaba agonizando por los intereses de unos y la poca
facultad para alargarlo de otro. Fue esa sensación de que los de casa habían
sido mejor en el tercer cuarto lo que hizo saltar la rabia visitante para
los últimos diez minutos.
Con todo
resuelto, nos pusimos a presionar y de ahí la diferencia por veinte puntos
en el último cuarto y la escasa anotación local. Apareció Oliva para anotar
desde el poste bajo y para coger moral y confianza tras un inicio donde ha
faltado confianza tanto en él como en los que lo sacan. Una desconfianza
mutua podríamos decir. Pero en cualquier caso queda mucha temporada y el
equipo debe ir a mas. Mientras se sacan los resultados que también valen. |