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Envueltos en la triste
polémica suscitada en el baloncesto alcazareño tras conocerse que cierta
gente de la directiva de Adepal ha roto, de momento, todas las relaciones
con el Grupo 76 Al-kasar, llegaba de nuevo un día de fiesta para este
deporte en nuestra localidad. Nuevo partido de Adepal en casa, el segundo de
la temporada, y primer derby provincial del año, ante el Ciudad Real. Un
rival con morbo por ser de la tierra, por ser el que eliminamos el año
pasado en el Trofeo JCCM siendo un equipo de menor categoría, y por la
vuelta de Corey Jackson, recibido con cariño.
Muchos alicientes previos
para ver sin duda un bonito espectáculo, que así lo fue en la primer parte.
En el cuarto inicial la igualdad fue un hecho, y el reparto de canastas
embellecía un juego que, no obstante, dejaba que desear en uno y otro
equipo. Ciudad Real apoyado en Charles Poe y Adepal en Rafa Monclova,
intercambiaron canastas. Las de Adepal casi todas desde el exterior, como
ocurrió en el partido ante Tacoronte, vivimos y sobrevivimos gracias al
triple.
Y como ocurrió también
ante Tacoronte, Adepal fue de menos a más. Tras un inicio dubitativo en el
que no se vio un juego claro de los de Miguel Ángel Martín, llegó el
acelerón del segundo cuarto. Un acelerón que lo protagonizó uno de nuestros
aleros nuevamente. Si frente a Tacoronte fueron los triples de Rubén Méndez,
ante Ciudad Real los de F.J. Martín Lozano. ¡Vaya lujo y vaya show que dio
este auténtico jugadorazo! Quien luciera frondosa cabellera, al comienzo de
la liga, se pegó un corte de pelo para soltarse la melena desde el 6,25. Y
lo hizo demostrando que es de largo uno de los mejores jugadores nacionales
de esta liga, y de las superiories.
Ciudad Real le dejó
tirar, o, mejor dicho, no le impidió tirar, porque la rapidez de su mecánica
es letal, y F.J. Martín puso con cinco triples en el segundo cuarto (cinco
triples de cinco, sin fallo) la victoria en bandeja para la Fundación Adepal.
Fue ahí cuando se rompió el partido, con un parcial de 12-4 en los primeros
cinco minutos, y, sobre todo, el de 28-13 en los cinco restantes. Así
llegaba el partido casi decidido al descanso, con un 64-42 a favor de Adepal.
Ni la presión a toda la
cancha con la que comenzó Ciudad Real el tercer cuarto, pudo reducir las ya
enormes diferencias en juego y resultado que se reflejaron tras el
intermedio. Adepal realizó otro buen tercer cuarto para sentenciar, más si
cabe, el partido. Y tan sólo un espectacular mate de Hadji Diop tras gran
pase de F.J. Martín (intenten ver este mate, porque es de NBA), un tapón que
también realizó el senegalés y la polémica arbitral que los colegiados
iniciaron en este período, fueron los únicos puntos interesantes de un
partido que, decidido, se volvió muy aburrido.
De esos puntos, la
polémica arbitral fue especialmente llamativa. Y es que a los colegiados les
dio por usar el pito, y lo hicieron para señalizar un exagerado número de
faltas al Adepal, además de algunos pasos y acciones incomprensibles. Yo no
soy mucho de criticar a los árbitros, pero a veces se nota demasiado cuando
éstos van a por un equipo, y fueron a por la Fundación, seguramente porque
siempre se van a por los grandes, o ¿quizá por otros motivos?
No obstante, esas
decisiones arbitrales no dejaron de ser una anécdota por la diferencia que
había en el marcador (de estar igualado, habría sido una remora para Adepal)
y fueron fruto de unos árbitros quizá con menos experiencia de la que
deberían en esta categoría, que no hicieron uso de un buen criterio a la
hora de señalizar las faltas por contacto. El mínimo roce era pitado como
falta. No hay más que ver el acta para ver en contra de quién pitaron los
árbitros: 36 faltas cometidas por Adepal frente a 16 de Ciudad Real, y tres
jugadores expulsados en Adepal, ninguno en C. Real.
Fuera de eso, la segunda
parte del partido fue, en definitiva, dos cuartos de minutos de la basura,
en los que Ciudad Real se desinfló demasiado pronto (sólo Charles Poe y Jose
Mª López tiraron del carro) y en el que Adepal no tuvo que esforzarse mucho
para mantener su diferencia. Eso sí casi lo paga caro con la lesión de Rafa
Monclova en su tobillo que le obligó a abandonar el encuentro, y que luego
resultó no ser tan grave como nos temimos. Esperemos que se recupere pronto
y que siga siendo el jefe de un conjunto que continua maravillando y
liderando esta Grupo B de liga EBA.
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