|
Seamos
sincero y digamos que no esperábamos la victoria del equipo júnior en su
visita a Guadalajara. Seamos coherentes con la verdad y manifestemos que
cuando nos dijeron que los júnior viajaban hasta la capital alcarreña, estos
iban a perder ante un equipo de gigantes, que en categoría cadete medían a
penas una cuarta pero por ese extraño gen, que afecta a todo aquel que se
viste de morado, la altura media del equipo iba a aumentar por lo
menos...bueno!! o mas macho, o mas.
Pero la
historia decía que el Grupo76 Al-kasar, desde que su fusión así lo nombrara
hace ya cinco temporadas, nadie en categoría júnior masculino había ganado
en esa cancha. Primero fueron los Javi Leal, Jesús Leo, Bossy, Antonio Pola
o Pedrete los que perdían en las semifinales regionales, allí, contra
Guadalajara. Al año siguiente no pudieron ganar los júnior de Juan Leal y
Paco Molina en la liga regular, aunque luego en Villa de Don Fadrique,
ganaban a los de morado para ser sub. campeones de Castilla La Mancha. Al
año siguiente fueron los del 88, con Luis Castellanos, Rubén Galdón o Javi
Conde los que nos trajimos una derrota humillante, como las de los dos
últimos años. Pero esta vez no. Esta vez el equipo ganó, y de que manera.
Siendo superior en todo momento, fraguando la victoria desde la defensa y
manteniendo la concentración necesaria como para coronar uno de los grandes
puertos de la competición.
El partido
comenzó con los dos equipos intentando aprovechar la estrechez del campo
presionando a todo el campo. El objetivo el de imposibilitar la subida del
balón, la claridad de ideas, el juego. Al grupo le salió bien y pronto
colocó un parcial de 3-12. La primera línea funcionaba, con Richy y Palacios
al mando y con una seguridad atrás no mostrada en otras ocasiones. Es ahí,
en esa seguridad defensiva donde los de Paco Abengózar y Pola pudieron
solventar un encuentro muy complicado. Guadalajara pidió tiempo muerto y
consiguió reducir las distancias pero la marcha alcazareña ya estaba montada
y en un arreón final, volvieron a distanciarse para finalizar el primer
cuarto.
El segundo
cuarto fue otro toma y daca parecido a una escapada ciclista. El G76
Al-kasar tiraba para buscar la escapada pero el equipo morado hacía la goma
y no se separaba en ningún momento. Fruto de este esfuerzo, los de casa
defendieron bien en las tres últimas jugadas anteriores al descanso y se
pusieron por arriba. Tres puntos de diferencia al descanso de un partido mas
que igualado.
Tras el
descanso los alcazareños salieron decididos a conseguir una victoria que no
tardó en fraguarse. La receta fue la defensa. La intensidad de unos
jugadores que este año quieren conseguir cosas importantes y de momento van
por el buen camino. Es cierto que los de casa se quejaron de la permisividad
arbitral hacia los de azul pero en cualquier caso no se puede discutir el
trabajo y la entrega manchega, que permitió remontar el parcial y ponerse
por arriba a falta del último cuarto. Uno diez minutos que estuvieron muy
igualados y donde los nuestros pudieron materializar una victoria, sufrida y
trabajada y por tanto merecida. La segunda en dos partidos, ante dos
gallitos por lo menos por nombre. Enhorabuena muchachos. |
|