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Daimiel,
séptimo clasificado en la clasificación, y con un historial muy similar al
del Grupo76 Al-kasar esta temporada, recibía a los alcazareños tras haber
ganado uno de los tres partidos disputados hasta el momento, y ante los que
serán eternos colistas, Mocejón.
Teóricamente
los nuestros partían como favoritos, y esto se demostró pese al 5-0
inicial que les endosaron los locales. Irregular comienzo subsanado en el
mismo primer cuarto gracias a una presión que se mantendría durante todo
el partido y una anotación repartida entre el quinteto inicial. Un quinteto
compuesto por Fernando Lozano, Barri, Novillo, Rodrigo Úbeda y Jesús
Beamud. Analizando a estos cinco jugadores la diferencia podía haber sido
mayor, pero tras el tropiezo inicial los alcazareños ganaban de tres al
final del primer periodo, con un 11-14 en el marcador.
A
partir de aquí, los de Paco Abengózar siempre llevarían el ritmo del
encuentro y se mantendrían por delante. Aunque bien es cierto que esta
ventaja no sería mucho mayor en el segundo cuarto. La presión seguía
ahogando a los rivales, pero aun así el intercambio de canastas,
protagonizado en parte por dos cadetes en nuestras filas, Oliva y Rodri, era
tónica habitual de este periodo. Con una escasa diferencia de cinco puntos,
24-29, se marcharían al descanso.
Y
si dicen que el tercer cuarto suele estar maldito para nuestros equipos, no
sería así en esta ocasión. Rodrigo Úbeda, que lleva cogiendo las riendas
del equipo desde el inicio de temporada, respaldado en esta ocasión por
nuestro base Fernando Lozano, fueron los que ofensivamente, y tras cargar de
faltas a los contrarios, llevarían el peso del equipo que muy tímidamente
aumentaba las diferencias. Con un 38-44, tanteo muy bajo dicho sea de paso,
el choque se decidiría en el último cuarto.
Por
fin explotaron los alcazareños en los diez minutos restantes de partido.
Diez minutos que servirían para romper definitivamente un encuentro, que
pese a llevar controlado, no convencía por las bajas diferencias en el
marcador. Una buena defensa, sumado a una buena actitud, y a que los
daimieleños se veían obligados a no forzar faltas, fueron los factores que
propiciaron un roto que llegaría hasta los quince puntos de ventaja sobre
los locales, destacando a un acertado Ángel Palacios. Los últimos compases
fueron aprovechados por éstos para maquillar el resultado, y aprovechado
por el Grupo para dar cabida a rotaciones.
Parece
por tanto que el cambio de actitud reclamado para este equipo ha dado
sus primeros destellos, habiéndolos de reforzar en futuras ocasiones.
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Nuestros jugadores
Nacho
Guerrero (4), Barry (9), Oliva (6), Novillo , Fernando
Lozano (5), Leal, Jesús (9), Rodri (19), Miguel
Núñez, Ricardo Fernández (3) y Ángel Palacios (6) Entrenador
- Paco Abengózar |
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