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Tercera
jornada en la categoría junior especial, y segundo encuentro en casa para
el Grupo76 Al-kasar que, tras un triunfo cómodo en Mocejón, buscaba la
primera victoria en el Díaz Miguel, algo que no pudo conseguir en el debut
liguero ante Talavera. Enfrente estaba Manzanares, un equipo de muy
similares características al nuestro, y que se presentaba duro pero
factible. Ya en pretemporada estos dos equipos se vieron las caras con
victoria final para los manzagatos en un encuentro en el que los de Alfonso
Arraez y Paco Abengózar mostraron su peor cara. Y en esta ocasión también
han dejado ver ese lado oscuro, sobre todo en un desastroso segundo cuarto
que tiraba por la borda casi todas las opciones de triunfo.
Y
es que en el primer cuarto las cosas no pintaban mal. Éste finalizaba uno
arriba para los visitantes y la igualdad era máxima, 13-14 para afrontar el
periodo maldito. Maldito por varias razones. La primera y fundamental por la
mala defensa ejercida que permitió a los de fuera endosar un parcial de
16-32 en este cuarto. Maldito también por la inseguridad en el rebote, algo
primordial para que sentenciaran de este modo. Y por último, maldito por
que es cierto que a ellos les entraba casi todo como demuestra el cinco de
cinco en triples.
Con
esta diferencia de dieciséis puntos afrontarían una segunda parte que poco
tuvo que ver con lo visto anteriormente. Cambió la actitud, la
mentalización era otra y eso se demostró en la presión defensiva que les
hizo recortar diferencias en el tercer cuarto, ayudados en gran parte por un
excelente Rodrigo Úbeda que se convirtió en el referente en ataque para
los locales, y fue de los pocos que siempre estuvo metido en el partido.
La
diferencia tras el tercer cuarto era de once puntos. Se había rebajado la
diferencia pero aún tenían que trabajar mucho los de casa si querían
quedarse con la victoria. Lo cierto es que trabajaron y lo intentaron, pero
ya era demasiado tarde y a los nuestros les faltó un cuarto para poder
cosechar el triunfo. Hubo reacción pero no fue suficiente como para
alcanzar a un Manzanares que gobernó en el marcador los cuarenta minutos y
finalmente se llevaría una victoria importantísima para ellos.
Lo
que nos deja entrever este choque es la falta de concentración que muestran
los alcazareños en momentos puntuales de los partidos, y cómo esta apatía
en el juego y el no mostrarse concienciados los cuarenta minutos tiran al
traste todo el trabajo. Falta de actitud por tanto, pero falta también de
algunos jugadores que deben ser determinantes en este equipo y que aún no
están demostrando todo lo que valen y lo que deben representar dentro de la
cancha. Un Jesús Beamud prácticamente ausente, al igual que Fernando
Novillo, perjudican a un conjunto muy completo pero que con su ayuda podría
manejar mejor los partidos. Por otro lado no hay que ser del todo pesimistas
y quedarnos con la lucha y el trabajo ejercido durante los dos últimos
cuartos, que han dejado al Grupo76 Al-kasar a ocho puntos de la
victoria.
La
semana que viene toca descanso por el puente de todos los santos. Esperemos
que no haya que recurrir a la ayuda divina para remontar el vuelo de
este equipo que aún tiene que demostrar todo lo que tiene entre sus filas,
pero no ante Mocejones, sino frente a rivales como el de esta ocasión.
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