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De
entre el gran tumulto que existe en la zona media de la tabla, el Grupo76
Al-kasar, que ocupa una de estas posiciones se enfrentaba a otro de los
implicados, Argamasilla. Un equipo que en el Díaz Miguel no presentó
muchos problemas, pero que en su casa se hizo duro y luchó hasta el final.
Los nuestros por su parte, progresan a buen ritmo, y pueden incluso
permitirse el lujo de ir mirando hacia los puestos de arriba.
El
"pero" de este equipo son los momentos de bajón que sufre en
determinadas fases del juego. Se muestran, digamos, intermitentes. Y esta
intermitencia, o fallos por falta de concentración les puede costar
partidos como el de la semana pasada ante Don Fadrique.
Y
ya en el primer cuarto se pudo apreciar esto de lo que hablamos. No
empezaron mal los alcazareños. Estaban arriba en el marcador y todo iba
bien. Todo iba bien hasta que a los seis minutos, uno de estos apagones en
el circuito eléctrico defensivo de los nuestros hizo que les encajaran un
parcial de 7-0. Llegarían, por tanto igualados al segundo periodo, con un
punto arriba.
Un
segundo periodo similar al primero. Aunque en esta ocasión las fuerzas
estaban más equiparadas antes del desinfle visitante, y esto propició que
los locales se marcharan por delante con un 30-23 al descanso. Todo fue
resultado de otro parcial, en esta ocasión de 9-0, a mediados del
cuarto.
Pero
las cosas cambiaron tras la salida de vestuarios. Esta vez los nuestros
fueron en dinámica ascendente. Primero mostraron algo más de constancia y
consistencia en el tercer cuarto, que aún acabaron por debajo por tan solo
tres puntos, para rematar en el último, con un 2-17 en el tanteo del
periodo, y una recta final muy buena con ocho puntos seguidos de Carlos
Ortiz, que volvería a liderar el equipo y ser crucial para su devenir.
De
este modo el Grupo76 Al-kasar vuelve a la senda del triunfo, con un
encuentro en el que un gran Julio Lozano hizo valer sus cualidades siendo el
referente defensivo.
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