|
El
pasado sábado fue uno de los denominados “tarde de pabellón”. De esas
que te metes en el Antonio Díaz Miguel a las 5 de la tarde y no te vas
hasta la hora de la cena. Afortunadamente, sobretodo para los chicos, el
primer partido fue el de las chicas y lo visto por todos los presentes
incentivaba al respetable a quedarse para ver si con suerte podía volver a
ver algo de lo visto en el primer partido. Es decir, diversión.
Y es que
con este equipo bautizado por Pedro J. Vázquez como “los ángeles de
chefran” y sumado a mi montado evangelista de hace unas semanas con el apóstrofe
de equipo del “salvador Mayorga” pues nos encontramos con un conjunto de
jugadoras que no solo ganan los partidos sino que divierten a los presentes
por su manera de jugar en equipo, por sus individualidades y por la entrega
y el hambre de conseguir algo que despliegan en su mirada y reflejan sobre
el parqué alcazareño. No es descabellado decir que a estas alturas de la
temporada es el equipo que mejor juega del club y uno de los fijos en el
calendario de los aficionados. Esta semana recibían al Alvargómez de
Guadalajara y tenían una ocasión para seguir ganando, en éste caso a un
rival de entidad y además para tomarse la revancha del club por la victoria
la semana anterior del equipo júnior femenino del club alcarreño hacia el
nuestro.
Un
partido que comenzó muy bien para las nuestras, con un gran inicio
defensivo y su gran acierto ofensivo propiciado por la garra desplegada. Lo
más decisivo de estos primeros compases fue un parcial de 14-0 con una gran
Noe Valbuena que tras jugar poco en anteriores encuentros se destapó en éste
como esa jugadora que conocemos de total despliegue defensivo y finalizadora
de contraataques.
En el
segundo cuarto las de naranja (nunca habíamos visto a Guadalajara fuera del
morado) hicieron algo mas por la causa, y el cambio de piezas en el equipo
alcazareño no fue responsable pero si se vio una reacción visitante
ciertamente permitida por las de casa. Cabe destacar que el equipo en éste
periodo se encontraba algo espeso en ataque e hizo que el “banquillo evangélico”
(ángeles de Chefran y salvador Mayorga) se pusiera alerta para solucionarlo
en el descanso. Pero sin olvidar que el equipo iba ganando y además de una
manera mas o menos cómoda.
Tras la
salida de vestuarios apareció otra vez ella. Vicky Robles, que cada día
que pasa nos hace esbozar carcajadas a los que no queríamos que se marchase
al CABA y posiblemente haga darse golpes en la cabeza contra la mesa a los
que intentaron llevársela de su casa. Otra nueva exhibición de Vicky que
botando más que nunca, sigue anotando como siempre y se muestra como el
mayor diamante actual que posee nuestro club. En ésta ocasión fueron 21
los puntos que anotó…poco más que decir.
Pero no
estuvo sola. Ya hemos hablado de Noe, pero también Bea Aben, inamovible de
su puesto y el resto de jugadoras como Isa que sigue mandando en el equipo,
más una grada incondicional que responde como lo hizo al término del
encuentro: con una ovación cerrada, gracias a una nueva victoria del equipo
de azul que le permite seguir en los puestos de arriba y también gracias al
espectáculo derrochado otra vez en torno al baloncesto. Muchas gracias y
enhorabuena.
|