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Después de siete
victorias consecutivas, la última ante el complicado Ocaña, corría la
sensación de que al G76 Al-kasar ya le tocaba perder. Ganar tantos partidos
de forma consecutiva en una liga tan apretada e igualada como la 1ª
Autonómica Masculina se antoja como un camino excepcional que debía llegar a
su fin. Y todas las papeletas parecían indicar que ese fin llegaría en
Ciudad Real, en la casa del Raflosa, donde aún no había ganado nadie y ante
un buen equipo que aspiraba esta jornada a meterse entre los cuatro primeros
que dan la clasificación a la fase por el ascenso.
Aunque esta lógica o
predicciones no sirve de nada cuando un equipo está en un momento dulce, en
el que lo que sirve es la efectividad, jugando mejor o peor, y la
mentalidad. Una mentalidad ganadora con la que nos está sorprendiendo
favorablemente el equipo de Juan Leal durante esta temporada, especialmente
en los dos últimos meses con esta magnífica racha de resultados, y que nos
volvió a sorprender cuando finalizó el partido en el pabellón Puerta de
Santa María, la cancha de la capital provincial, una de las de mayor encanto
de toda la región.
Pero empecemos por el
principio. Pitido inicial que daba comienzo a otro partidazo en la categoría
regional. A un lado, como equipo local, el Basket Cervantes que el año
pasado bajó de 1ªNacional, liga a la que en este curso aspira volver bajo el
nombre de Raflosa C. Real, incluyendo entre sus filas a dos alcazareños,
Javi Leal (hijo del presidente del G76 Al-kasar) y Pablo Lizano. Al otro
lado, como equipo visitante, el co-líder y segundo clasificado, nuestro 1ª
Autonómica Masculino, que también aspira al ascenso y que llegaba a este
encuentro con dos bajas, la desafortunadamente habitual de Pedro Ortega por
lesión, y la de Joseda por motivos laborales.
Con estos mimbres arrancó
un primer cuarto de igualdad y cambio de ventajas, es decir, lo habitual en
los partidos de nuestro equipo. Ernesto, Oli y Mario llevaron la iniciativa
en la anotación de los visitantes, y nuestros paisanos, Lizano y Leal, en
los locales, ofreciéndonos un período inicial, que tras dos parciales, uno
de 10-1 para Ciudad Real y otro de 1-9 para Alcázar, terminó empatado a 17.
El segundo cuarto fue más
de lo mismo, igualdad en un marcador que dominaba uno y otro equipo según
sus rachas favorables. Y es que lo equiparado de esta primera parte del
partido no lo fue como consecuencia de intercambio de canastas, sino de
intercambio de rachas. Dos o tres canastas seguidas para un equipo frente a
ninguna del rival, y viceversa. Frente a la anotación más repartida en el
equipo anfitrión, en el nuestro comenzaba a destacar Jesús Vela como recurso
ofensivo. Seis puntos anotó en el período anterior al descanso, al que se
llegó con un 32-31 para el Raflosa.
Luego, tras el
intermedio, se demostró que esa iniciativa de Vela en el ataque no sería
casualidad, como tampoco lo fue el partidazo que realizó ante Ocaña la
semana pasada. El bueno de Jesús se volvió a crecer en un encuentro
importante y rompió la igualdad con la que comenzó el tercer cuarto,
anotando ocho puntos consecutivos para un parcial de 5-11 que puso a los
nuestros cinco puntos por delante. Eso fue en los cinco primeros
minutos de tercer período, en los cinco restantes, en los que Ciudad Real
reaccionó e impidió que Alcázar se marchase, sería Oli quien, tras triple de
Paco Pepe, cogiera las riendas de los de Juan Leal en ataque con seis
puntos, que pudieron ser más si no hubiera fallado cuatro tiros libres que
permitieron al Raflosa empatar e incluso adelantar a Alcázar al final de
este bonito período, el de más anotación del partido.
El último y definitivo
cuarto arrancaba pues con todo por decidir, y para decidir salió Bonillo,
que anotaría sus cinco puntos en este período final, tres de ellos en el
último minuto para dar la vuelta al partido desde el tiro libre. Una vuelta
que parecía innecesaria a falta de menos de tres minutos cuando Alcázar, por
medio de Oli otra vez, se colocó cinco puntos por encima. Renta que nunca
fue suficiente para sentenciar a un duro Raflosa que respondió endosando a
los nuestros un parcial de 11-4 de la mano de Javi Leal, quien con dos
triples empató el partido a 70 a falta de un minuto. Entonces llegarían los
mencionados tiros libres de Bonillo, más otro de Paco Pepe, que dieron el
triunfo a los de Juan Leal frente a un Ciudad Real que no anotó en ese
último minuto, en el que la defensa alcazareña, que sigue siendo la mejor de
la liga, se mostró intratable, volviendo a ser clave para la victoria, la
octava consecutiva de este equipo que sigue imparable. |
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