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Dos semanas después de
dar la bienvenida al 2008, se reanudaba la competición en 1ª Autonómica
Masculina con un complicado partido para el G76 Al-kasar, en Almagro ante el
sexto clasificado. Complicado por ser fuera de casa ante uno de los rivales
de talla, dos puntos que han condicionado las tres derrotas que lleva este
equipo, y porque, además, Almagro es uno de los equipos más fuertes en su
propia cancha como pudieron comprobar los nuestros cuando cayeron en el
debut de Juan Leal al frente de este equipo la temporada pasada.
Los alcazareños viajaron
con esa conciencia de ir a jugar un partido difícil, pero llegaron con la
sorpresa de ver que su temible rival no lo era tanto, puesto que sólo se
presentaban siete seniors al partido, ya que los cuatro juniors que suelen
completar la plantilla no asistieron y el octavo senior del equipo, J.
Carlos Martínez, el jugador más destacado, era baja. Ante este plantel, la
pendiente que los nuestros tenían que subir no parecía tan inclinada.
Parecía...
Lo cierto es que el
partido se desenvolvió en la más absoluta igualdad. Almagro sólo echaría en
falta la ausencia de rotaciones en la segunda parte donde, obviamente, el
cansancio les pasó factura. Durante los dos primeros periodos, los locales
aguantaron muy bien las tablas ante un G76 Al-kasar que dependió en exceso
de Joseda y Paco Pepe, y la igualdad fue tal que el marcador no cedió hacia
ningún lado. Las grandes ventajas en uno y otro equipo brillaron por su
ausencia.
En el primer cuarto,
Almagro apeló a sus dos pívots de referencia para la anotación, Jose Luis
Martínez y Javi García, mientras que Alcázar lo hacía a otro de sus pívots
referentes, Joseda, que, ofensivamente, estuvo inmenso en este cuarto
inicial en el que consiguió los 9 primeros puntos del equipo, con un
sorprendente triple incluido, para un total de 14 puntos en este período en
el que los de Juan Leal hicieron 18, tanteo al que empataron con su rival.
Lo equiparado de este
comienzo continuaría siéndolo en el segundo período, en el que Almagro
seguía sacando tajada de la productividad de sus pívots. En frente, Paco
Pepe cogió el testigo de Joseda para liderar a los alcazareños con dos
triples que, junto a otro de Oli, mantuvo a los suyos aferrados a esa lucha
sin tregua que movía al marcador al mismo son. Entonces llegó el descanso,
con 35-33, y tras éste, la imposición lógica de un equipo con doce efectivos
frente a uno con siete.
Aunque esta superioridad
no lo fue tanto como las circunstancias requerían. El G76 Al-kasar no fue
capaz de aprovecharse de ese dominio físico con continuas pérdidas de balón
y tiros errados, en los que unos desafortunados Pedro Ortega y Bonillo
fueron protagonistas a su pesar. Almagro logró su mayor ventaja en el
partido, seis puntos arriba, a partir de la cual, Alcázar reaccionó.
Reaccionó desde la
defensa, que cambió a zona logrando secar la incesante anotación de los
pivots rivales. Y reaccionó a base de
triples. Tres seguidos. Dos de Oli y el tercero de Paco Pepe que comenzaba a
gestar la que sería su mejor actuación en lo que llevamos de temporada. Fue en el último minuto del tercer cuarto que se cerró
con un 52-53 para los nuestros. El partido seguía al rojo vivo y los
alcazareños no podían desaprovechar su mayor extensión de plantilla para
ganar.
Finalmente ganaron, más
por cansancio físico del rival que por dominio en el juego, pero ganaron.
Eso sí, sufriendo, para no perder la costumbre. Paco Pepe y Oli continuaron
con su buen hacer y entre los dos sellaron la victoria en un último cuarto
en el que Almagro sólo vivió del triple y en el que terminó desplomándose.
El resultado, un importante triunfo para los nuestros, el que les mantienen
en un tercer puesto que, por una parte, será difícil conservar y que, por
otra, puede suponer un billete para acceder a los dos disputados primeros
puestos de la clasificación.
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