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Llegando al ecuador de
este mes de Octubre en el que comenzamos a notar el frío, volvía nuestro
equipo de 1ª Autonómica Masculino a jugar en Alcázar. Su primer partido de
liga en casa tuvo lugar en el Pabellón Pablo Picasso y no en el habitual
Díaz Miguel, al coincidir en el horario con la cita del Fútbol Sala Alcázar.
Un destierro de pista al que ya se acostumbró este equipo en el final de la
anterior temporada cuando en favor de Adepal tuvo que afrontar sus últimos y
decisivos partidos en una cancha que no les era familiar y peor
acondicionada para la práctica del baloncesto.
Pues en ese escenario es
donde recibieron los de Juan Leal al Valdepeñas, un rival que no quedó en
muy buena posición en la anterior campaña pero que, no obstante, nos ganaron
fácil en su casa. Con ese precedente y con la baja de Luis Castellanos que,
lesionado del abductor, fue sustituido por el junior Gonzalo Barrilero
Barry, saltaron a la pista del Pabellón del Parque en busca de seguir
invictos y sumando victorias de cara a la clasificación.
Una voluntad que no quedó
reflejada en el juego inicial de los nuestros, quienes no fueron capaces de
lograr una continuidad en sus acciones ofensivas ni evitar la anotación de
sus contrincantes en sus erráticos ataques. Daba la sensación de que el
Grupo 76 Al-kasar jugaba con el freno de mano echado, y que en el momento
que lo quitara, el coche aceleraría dejando atrás a Valdepeñas.
Así sucedió en el segundo
cuarto. Los alcazareños vieron con más facilidad el aro rival para así
completar un gran período en cuanto a anotación, apoyados en el juego rápido
de Pedro Ortega y en la aportación del juego interior tras penetración y
pase. Los de Valdepeñas por su parte sólo se contentaban con anotar
paultinamente, celebrando como un triunfo cada canasta. Y es que les costaba
mucho encestar, no tanto por la defensa local como por sus dificultades
propias en ataque.
Al descanso se llegaba
con una ventaja de 16 puntos que encaminaba bastante la victoria para los
seniors del Grupo 76 Al-kasar. Poco más, por tanto, que destacar de la
segunda parte, donde los de Juan Leal aumentaron su renta hasta la victoria
final gracias al buen hacer de sus jugadores, sobre todo del siempre regular
Ernesto Muela y de un Mario Mora que con tres canastas consecutivas ofreció
un demo de lo que puede hacer si está en buen estado.
Triunfo sin
complicaciones pues, que es cómo tenía que ser visto uno y otro rival, para
un equipo, el nuestro, que aún tiene que pulir mucho su juego y corregir
varios aspectos para ir acercándose a la mejor versión que puede ofrecer
este conjunto llamado a estar arriba. Una de los puntos a mejorar son las
acciones puntuales de algunos veteranos respecto a no mover el balón más
cuando hay opciones muy claras de pase.
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