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A tres días de Navidad y
en la inhabitual cancha del Pabellón del Parque, llegaba el último partido del
año para el equipo de 1ª Autonómica Masculino del G76 Al-kasar. Onceava
jornada a disputar ante Argamasilla, un choque con morbo por la vuelta de
Jaime Tolosa a Alcázar, para jugar en las filas de los visitantes frente a los
que fueran sus ex-compañeros durante tantos años en 1ª Nacional.
Los jugadores y
espectadores alcazareños, incómodos en un pabellón mal acondicionado para la
práctica del baloncesto y para su buen disfrute desde la grada, afrontaban
el partido sin esa ventaja que supone (y más a este equipo que a
ningún otro) el jugar en casa. Venían de perder, fuera de casa por su
puesto, ante el líder, Calatrava, y necesitaban ganar para no despegarse de
los puestos altos de la tabla, más apretados que nunca, y cambiantes como ya
veremos.
Con las bajas de Oli por
lesión de tobillo (la que sufrió en el anterior choque en Calatrava) y la de
Luis por viaje familiar, los de Juan Leal afrontaron un partido que comenzó
velozmente disparatado con idas y venidas tan rápidas como precipitadas. Un
juego raudo que normalmente beneficia a los nuestros pero que no fue así, ya
que no se trataba de contras rápidas (gran arma del G76 Al-kasar) sino de
ataques rápidos, y eso en esta liga casi siempre se traduce en ataques
infructuosos.
Así transcurrió un primer
cuarto igualado que dio paso a un segundo período donde la anotación se
congeló casi tanto como el público sentado en unas instalaciones carentes de
calefacción. Como casi siempre, más bien por malos ataques que por buenas
defensas, ninguno de los dos equipos era capaz de anotar con asiduidad y la
dureza del juego seguía precipitando las decisiones de unos jugadores que en
ninguno de los dos bandos era capaz de hilar jugadas colectivas.
El partido llegó al
descanso, y tras éste a la ventaja alcazareña. Argamasilla se quedó en
blanco y no fue capaz de anotar en los cuatro primeros minutos del tercer
cuarto. Alcázar aprovechó esta laguna para fabricarse una pequeña renta que,
a la postre, sería definitiva. Lo cual no significa que nuestros jugadores
no tuvieran que luchar para lograr la victoria, y sufrir.
Argamasilla salió del
letargo anotador con cuatro puntos consecutivos de un Tolosa que, después,
saldría del partido tras recibir la técnica de unos árbitros hacia los que
se quejó ferozmente y tras cometer una antideportiva. A partir de ahí,
Argamasilla se quedó huérfano de referente y jugó a lo ruin, a intentar
recortar puntos a base de faltas, algunas de ellas demasiado feas, y
consecutivas.
En ese bronco final, los
alcazareños supieron jugar bien, sin dejarse llevar por las provocaciones
del rival, hasta una victoria, escasa y pobre, por juego y resultado. La
renta debería haber sido mayor y el juego mejor, pero este equipo, que sigue
siendo superior a la mayoría, aún no ha mostrado ni un ápice del potencial
que podría desplegar. Y ya van once jornadas.
No obstante, de momento a
los de Juan Leal les vale este juego rácano con el que siguen ganando y
destacando en una clasificación que no para de moverse, como antes se
apuntaba, en su zona alta. El líder, hasta ahora invicto, cayó en casa del
que era colista, Criptana, por un sorprendente 90-67, y Ocaña venció a
Manzanares, los que le coloca líderes, y a los nuestros terceros. Los
puestos altos se pagan caro y el G76 Al-kasar se cobró como regalo navideño
una generosa plaza. |
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