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No se esperaba mucho del
partido, salvo el morbo de jugar contra uno de los tres únicos equipos que
nos ha ganado en liga esta temporada, y por eso la decepción de encontrarnos
ante un partido tan malo como el que vimos fue menor que en otras ocasiones.
Llegaba Socuellamos al D. Miguel con un equipo mermado por las bajas, los
problemas internos (al parecer, poco compromiso de algunos jugadores) e
inmerso en una muy negativa racha de resultados. Con estos prolegómenos,
Socuellamos parecía ser el David que se enfrentó a Goliath, osease Alcázar,
que jugaba como líder por primera vez en casa, que llevaba 10 victorias
consecutivas y que en casa seguía sin perder. Pero la épica no se lleva en
1ª Autonómica Masculina y no hubo sorpresas, Goliath venció a David.
Venció Goliath porque a
Socuellamos se le olvidó la onda con la que le tumbó inexplicablemente en la
primera vuelta, y porque Goliath está mas fuerte que nunca. Y venció sin
esforzarse mucho, mostrando más defectos que virtudes. Pero venció, y eso es
lo que importa, y lo que salva algunos de los mayores problemas de este
Goliath alcazareño que son los derivados de que siempre se adapta para mal
al rival, juega según juegue su contrario, se pone a su nivel aunque sea
inferior, y le cuesta mucho vencerle. Todo ello volvió a pasar en este
partido que enfrentó a dos equipos de nivel tan distinto que uno parecía
jugar en dos categorías más que el otro en vez de en la misma liga, y en el
que, pese a ello, la diferencia en juego y marcador no fue tan grande como
realmente es o debería ser. Fue en conclusión, otro partido de tantos que
nuestro 1ª Autonómica Masculino ha ganado este año por ser menos malo que el
rival en lugar de ser mejor, o al menos demostrarlo.
En esta ocasión, la
victoria se cosechó antes de lo normal, en el segundo cuarto, pero por lo
dicho, porque Alcázar lo hizo un poco menos peor que un Socuellamos que se
atragantó y suicidó en el segundo cuarto, en el que sólo anotó cuatro
puntos. Antes en el primer período se vio un partido igualado, que fue de
menos a más, y que acabó en empate a 17. Pero llegado al maldito segundo
período para Socuellamos, el partido se acabó y a Alcázar sólo le quedaba no
estropearlo mucho en la segunda parte, fácil cometido en el que no
decepcionó.
El tercer y último cuarto
fueron calcos del segundo, un Socuellamos desesperado, sin ideas y sin
recursos ni confianza que se estrellaba contra un G76 Al-kasar que le bastó
poner una marcha más que su rival para hundirle definitivamente. Esa marcha
más la puso Pedro Ortega, que volvía a jugar en casa tras su reaparición la
semana pasada en Almansa después de casi tres meses lesionado. Lo hizo dando
pinceladas del mejor Pedro, que aún está por llegar y que nos deslumbró en
anteriores temporadas, es decir, saliendo rápido al ataque, haciendo correr
al equipo y aprovechando su buena visión de juego para asistir a sus
compañeros. Su labor y la del otro base, Luis Castellanos, que anotó tres
triples, bastaron para certificar el triunfo de su equipo en el que la
anotación se repartió mucho gracias a la continua rotación de Juan Leal,
quizá una de las claves por las que este equipo sigue líder, imbatido en
casa y cosechando tantas victorias consecutivas. |
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Nuestros jugadores
Mario Mora, Pedro Ortega, Paco Pepe
(1), L. Castellanos (10), F. Bonillo (4), J. Vela (8), Javi Conde
(5), Alex (1),
Ernesto M. (8), Joseda (10), Gonzalo V. y Oli (11). Entrenador - Juan Leal |
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