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Había algo en
el ambiente, lo contábamos en la previa y es que parecía que tras dos
semanas complicadas para las chicas, con lesiones, con bajas por enfermedad,
con la moral por los suelos y tras caer con estrépito en Ciudad Real, era el
partido en casa ante el Cinco, en el que la rabia y la fuerza de este
equipo, iba a explotar y se podía llegar a la primera victoria. No llegó,
pero estuvo cerca. El marcador no lo indica así pero el partido estuvo
igualado y las nuestras demostraron que tienen nivel para estar ahí. Solo
nos falta lo de siempre: no ser una capital. No entrenar lo suficiente y por
qué no decirlo, no tener el potencial que otros equipos. Pero con partidos
como el del sábado, las nuestras sí demuestran por qué se juega en esa
categoría.
Alomejor peco
de subjetivo, me dejo llevar por los buenos minutos que vi el pasado sábado,
pero creanme cuando les digo que es muy duro tras mas de 5 años de ver todos
los partidos en casa de estas chicas, no poder disfrutar con ninguna
victoria. Digo vi, porque al inicio del partido del sábado, en el pabellón
estaba este que escribe y poco más. Cierto que las júnior jugaban a la misma
hora fuera pero las excusas no me valen. Ver un pabellón vacío es triste, no
para mi, sino para las jugadoras, que perciben que no se confía en ellas,
cuando debería ser al revés, todos y todas deberíamos estar con este equipo
ahora mas que nunca. Pero bueno, cada uno es cada uno.
Hablemos ya
de un partido que comenzó con un Grupo76 Al-kasar muy acertado que se mostró
casi perfecto en los primeros minutos gracias a la dirección de una Itziar
Chocano que fue de la partida fruto a su gran trabajo durante la temporada y
recompensado en este partido. Las estadísticas dicen que su actuación no fue
muy positiva, pero hay que decir que en estos primeros minutos su actuación
fue muy positiva, anotando, repartiendo y no perdiendo balones ante un
equipo, el del Cinco que intentaba imprimir ritmo al partido. Otra que desde
el principio dijo que iba a ser su partido fue Nieves López. Una de las
mejores sino la mejor jugadora de Castilla La Mancha de su generación, que
volvió a demostrar que en su inteligencia reside su baloncesto y en su
muñeca su seguridad. Fue un gran primer cuarto, quizás el mejor de la
temporada y solo se torció por la última jugada del mismo en la que se pasó
de poder marcharse ganando de 6 puntos, a tan solo mantener la ventaja por
uno.
En el segundo
cuarto, las albaceteñas tomaron el testigo y despertaron para remontar la
contienda. Fue en los primeros cinco minutos cuando consiguieron ponerse con
cuatro puntos de ventaja con una gran Marta López y con la salida desde el
banquillo de Oria Mendieta, que dio con la primera ventaja visitante. Una
ventaja que mantendrían hasta el descanso pues hasta entonces se produjo un
intercambio de canastas en las que empezaron a aparecer el tiro exterior
visitante y el juego interior local, gracias a la buena actuación de Piru y
de Silvia Jiménez, que tuvieron actuación protagonista en este partido.
El tercer
cuarto fue de claro dominio albaceteño, por lo menos en el marcador. Eso
porque las nuestras no le perdían la cara al partido. Se acercaban, y
entonces empezaban a fallar, Cinco tiene mejor físico y mueve la pelota muy
bien, además de un tiro exterior que se mostró efectivo en este partido.
Chefran desde el banquillo lo intentaba con Noe, con Elenita y con Esther
Sánchez y Mireia pero Laura Puertas y Alba Ochoa se mostraban mas certeras
en sus acciones. Se echó en falta tranquilidad en nuestro juego y al final,
el CB Cinco se marchó hasta los once puntos. Pese a todo las opciones
estaban ahí porque el Grupo76 Al-kasar seguía en el partido.
Comenzó bien
el último periodo y las nuestras recortaron 5 puntos gracias a los puntos de
Silvia Jiménez que pese a su gran actuación, falló canastas importantes
debajo del aro y a Nieves, cuya confianza dio esperanza al equipo. Fruto de
esa precipitación en la que a veces cae el equipo, Piru alternó buenas
acciones, con intentos de hacer la guerra por su cuenta, lo que sumado a la
mayor sobriedad en el juego del equipo que vestía de blanco, dieron con la
marcha definitiva del marcador en favor de las de fuera.
Se peleó
hasta el final, se luchó pero al final la historia fue la de siempre. Una
derrota que escuece por lo cerca que se estuvo de conseguir la primera
victoria, pero que sirve para subir la moral de un equipo que puede dar mas,
que sigue vivo y que no se rendirá hasta que acabe la temporada, porque es
un equipo sobretodo luchador. |
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