|
¡Pero
qué bien sabe ganar! . Por lo que significa, por la forma en que se
consiguió, porque gracias a ella se abandona la última posición... por
todo eso y mucho más, la victoria ante Tobarra debe servir de punto de
inflexión para un Grupo76 Al-kasar que hasta el sábado, se iba desinflando
poco a poco en la competición. Y
nada tuvo que ver esta visita de los albaceteños al Díaz Miguel con la que
protagonizaron hace ahora dos años. Por aquel entonces se encontraron con
un pabellón lleno, con una victoria, y lo más chocante todavía, con
Adepal enfrente. Esta
vez se presentaban novenos en la tabla, y probablemente con la idea de que
el partido iba a resultar más simple de lo que fue. Pronto se darían
cuenta de que la "cenicienta" de la Primera Nacional, que no
contaba con Luis Castellanos, iba a poner las cosas difíciles. Un
buen inicio de los de Jesús Sánchez les daba las primeras ventajas en el
marcador. Poco a poco los visitantes fueron despertando y acercándose, pero
aún no conseguían doblegar a los alcazareños, que a cinco minutos del
final del primer cuarto ganaban de tres puntos, la misma diferencia que se
llevarían para el final de éste. Y
la diferencia podía haber aumentado si en defensa se hubiera trabajado
bien. Porque lo cierto es que el ataque funcionaba correctamente en aquel
momento. La entrada de Fernando Lozano como director de juego fue una de las
novedades, y con una buena actuación movió los ataques y arriesgó buenos
pases interiores. Y es que mucho tuvo que ver el interior en la efectividad
ofensiva. Joseda se imponía bajo tableros, Ernesto encestaba a media
distancia, y Paco Pepe culminaba las tres primeras acciones del periodo con
un triple. Como ya hemos dicho, el punto negro estaba en la defensa, que
permitía a los tobarreños continuar muy pegados en el marcador. Los cortes
hacían daño y provocaban agujeros defensivos durante todo el cuarto, y fue
a falta de tres minutos cuando empataron a 24 los visitantes, poniéndose
por delante un minuto después. La fragilidad alcazareña intentaba ser
aprovechada con una presión que provocó más de una pérdida de balón.
Con empate a 28 se hubieran marchado ambos equipos al descanso si no fuera
por el triple de Rubén Galdón en el último segundo. Un Rubén que salió
a mediados del periodo, y que de forma extraña contaría con tan solo cinco
minutos en cancha. Tras
el descanso Tobarra seguía en sus trece de agobiar a los locales. Mantenía
una defensa presionante, muy arriba, y que no dejaba actuar con facilidad a
los nuestros. Esto, unido a la crisis que se empezaba a vivir en las
posesiones dada la poca movilidad de balón, complicaba las cosas. Fue
entonces cuando apareció Jesús Vela, que impuso su ley y culminó un
partidazo con buenas jugadas en el poste. Esto propició que el Grupo
volviera a tomar aire y se colocara con cinco puntos de ventaja a 6 minutos,
36-31. La defensa además comenzaba a apretar, destacando la intensidad de
un Gonzalo Barrilero que disfrutó de más minutos de lo habitual en este
encuentro. Pero lo cierto es que en este periodo ni el Grupo ni Tobarra
estaban acertados en ataque. Un pobre tanteo de 8-10 reflejaba el marcador
con ocho minutos de cuarto disputados. Joseda hacía un buen trabajo
defensivo, peleando y destacando en los rebotes. Esto daba impulso a los
nuestros que se iban al último cuarto con 46-38 en el electrónico, una de
sus máximas diferencias, y con una canasta del propio Joseda en el último
segundo. El
aspecto ofensivo era ahora el lastre de los nuestros . No habían ideas. Oli
desatascaba pronto ese vacío con un triple. La defensa en zona del Grupo
permitía tiros fáciles de Tobarra que encestó dos canastas de tres
consecutivas. Aún la diferencia era buena, de siete puntos, a seis minutos
del final. Una muestra más de la debilidad defensiva se dio cuando un
rebote fue cazado por los contrarios hasta tres veces seguidas. Cuando los
visitantes ya estaban a tres puntos, 54-51, apareció Gonzalo Vela, que no
había jugado hasta el último cuarto, para encestar un importante triple y
devolver a seis la ventaja. Pero un parcial de 0-5 tras varios fallos
seguidos ponía el miedo en el cuerpo. A partir de ese momento los tiros
libres se convertirían en determinantes. Con 57-55, tuvieron la
oportunidad de empatar con dos que fallaron. Un robo de Bonillo y la
posterior canasta de Vela ponían a los nuestros con 4 de ventaja, 59-55 a
falta de un solo minuto. Pero ni mucho menos había acabado ahí la
cosa. Tras un fallo en ataque de Bonillo, la contra de los visitantes acaba
en canasta, que sumado a un nuevo tiro libre dejan las cosas con 59-58 a
medio minuto. Bonillo dispondría entonces de dos tiros libres. El primero
lo falla, el segundo lo anota. A 20 segundos Tobarra tiene otros dos, que
acaban con la misma dinámica, primero fuera, segundo dentro. Y hasta una
tercera vez se repetiría, y de nuevo con Bonillo. Así se llegaba a la
última y tensa posesión. Los albaceteños sacaban de fondo y erraban en el
pase. El partido había finalizado, y la victoria, sufrida victoria, se
quedaba en casa. La
sensación que dejaba el encuentro es que se penó más de lo que se debía.
El Grupo76 Al-kasar presentó armas suficientes como para ganar este partido
sin un final dramático. Pero lo importante sin duda es la victoria, y lo es
más teniendo en cuenta que la próxima jornada visita el Díaz Miguel otro
de los equipos que vivió tardes de gloria ante Adepal, que en esta primera
nacional está arriba, y que cuyo nombre se quedó grabado en la mente de
más de uno. Gerindote vuelve a Alcázar a medirse a un Grupo que lo va a
tener muy complicado. |
|