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Cumplido apenas un mes de pretemporada y sin haber
jugado ningún partido amistoso, nuestro equipo debuta este fin
de semana en el arranque de la 1ª División Nacional con la
dificultad de afrontar dos partidos fuera de casa. ¿Cómo ves a
tu conjunto de cara a su estreno?
Pues es una
incógnita. Tengo la tranquilidad de que el equipo es muy
armónico y está muy bien diseñado, pero al mismo tiempo
tenemos el problema de las lesiones, que nos han matado en
estos últimos diez días. Lo de no jugar partidos amistosos
también es un contratiempo que unido a las lesiones se intuye
como un problema para establecer las rotaciones y, sobre todo,
para que podamos ver a nuestros jugadores compitiendo al
máximo. Por ello, sí que me preocupan estos dos primeros
partidos fuera de casa, fundamentalmente ahora el de
Quintanar.
¿Qué es lo que te preocupa?
El ver cómo vamos
a entrar en el partido, cuál será nuestra capacidad de
mantener el ritmo y si, realmente, vamos a desarrollar el
juego que hemos venido trabajando este tiempo. Como te decía,
el no haber disputado encuentros amistosos y el tema de las
lesiones nos complican las cosas y en esta situación debemos
intentar sacar cosas positivas. Tendremos que hacer los
partidos de pretemporada en temporada, eso es así, no queda
otro remedio.
¿Ha pasado tiempo suficiente como para que ya tengas una
idea del estilo de juego que vas a desarrollar en este equipo?
Lo más importante
que debe tener un equipo de 1ª Nacional es mucha intensidad, y
eso es lo que vamos a trabajar. En ese sentido mi intención es
hacer un equipo que juegue muy rápido, correr y meter mucho
ritmo a los partidos. En esta liga habrá varios equipos que
tengan cuatro o cinco jugadores de un buen nivel, pero dudo
que haya conjuntos que tengan 10 jugadores de nuestro nivel, y
yo creo que eso hemos de aprovecharlo. Con esta baza, soy
consciente de que muchos partidos los ganaremos en el tercer y
último cuarto, porque si trabajamos bien imprimiremos un ritmo
difícil de aguantar.
¿Qué es lo que más le puede
llegar a preocupar de los suyos? ¿Cuáles son los fallos que
estás viendo y que hay que pulir?
Tenemos un equipo
que es muy bueno ofensivamente hablando pero que tiene
bastantes carencias defensivas. Mejorar la defensa en todos
los aspectos, desde el uno contra uno hasta la defensa
colectiva, es trabajo nuestro, de los entrenadores, y
precisamente por esto, no me preocupa demasiado. Hay que
incentivar esa calidad que tenemos en ataque para seguir ese
estilo rápido que quiero en el juego, y, al mismo tiempo,
debemos ir trabajando más la defensa. Para ello, hemos de
conseguir que los jugadores adquieran una buena forma física.
¿Ya está cerrada la plantilla? ¿Habrá alguna
incorporación más ahora o en el transcurso de la temporada?
Aún no la hemos
cerrado. Cuando comencé a fichar y prepara el equipo tuvimos
un problema que trastocó nuestros planes. Tuvimos fichado un
buen alero al que sólo le faltaba firmar el contrato pero a
última hora se cayó del proyecto por una lesión que tuvo. Ese
puesto de alero sigue vacante y es la posición que estamos
buscando. No vamos a esperar y seguimos barajando la
oportunidad de fichar un jugador que ocupe esa posición. Lo
que pasa es que ahora el tema está complicado, porque el
mercado de fichajes está complicado y es difícil encontrar un
jugador que nos sirva, nos guste y podamos pagar.
¿Tenemos equipo para subir a
EBA?
Sin duda, y
vamos a luchar por ello, aunque no se puede hablar a la
ligera, porque es cierto que tenemos equipo para estar arriba,
pero también es cierto que el ascenso te lo juegas en un
partido y, al fin y al cabo, será lo que hagamos en la pista
lo que determine si hemos alcanzado o no nuestro objetivo. La
verdad es que contamos con muchos medios y muy buena
disponibilidad para ello. Estamos trabajando a unos niveles
altísimos, todo el mundo está funcionando y hasta hemos
seguido la preparación de equipos ACB. Cometeremos fallos,
seguro, pero trabajamos con la seguridad de contar con una
estructura tan buena como la que tenemos. Y no sólo debemos
trabajar por el ascenso, pues debemos tener en cuenta que
tenemos otro importante objetivo, para mí el principal, que es
el de ilusionar a la gente con este equipo, atraer el mayor
número de aficionados posibles para que se diviertan con el
baloncesto.
La Fundación Adepal ha sido muy criticada por temor a que
ésta perjudique a nuestro club y por la salida de éste de
gente de Alcázar a cambio de las nuevas incorporaciones.
¿Crees que nuestro pueblo acogerá bien al equipo? ¿Qué crees
que hay que hacer para que los alcazareños se identifique con
él?
Criticas siempre
habrá, es algo habitual. En todo proyecto siempre hay gente
que se queda dentro y gente que se queda fuera, es así, y,
muchas veces, los que se quedan fuera critican el trabajo de
los de dentro. A las criticas hay que responderlas con
resultados, y eso es lo que vamos a intentar conseguir en
Alcázar. Porque para que Alcázar se identifique con el equipo
hay que ganar y dar nivel de juego. Los alcazareños tienen que
pensar qué es lo que quieren, y darse cuenta de que han pasado
de tener un equipo que el año pasado prácticamente descendió
de 1ª Nacional, a tener un conjunto con aspiraciones de subir
a EBA. Queremos que Alcázar cuente con un equipo ganador y que
los aficionados se apasionen por este deporte. Y, además,
podemos sacar cosas positivas de esta experiencia. En este
equipo se puede ver el baloncesto como un medio de vida, se
puede ver a unos jugadores jóvenes que luchan por mejorar y
ganarse la vida con este deporte, y eso es algo complicado,
son muchos los llamados y muy poco los elegidos. Viendo un
equipo profesional como éste podemos aprender una ética de
trabajo muy importante que quiero que sirva de ejemplo para
todo el mundo, especialmente, para los equipos de la cantera.
Me gustaría que los chicos que empiezan a jugar a baloncesto
se eduquen como deportistas y adquieran un compromiso con un
grupo de personas que trabajan en común por un objetivo, algo
totalmente compatible con sus estudios y sus otras
obligaciones.
Hablando de la gente de Alcázar y de la cantera, tengo
ganas de saber si tienes intención de utilizar jugadores de
los equipos masculinos de 1ª Autonómica y del Junior.
Por supuesto,
aunque dejando muy claro una cosa, que no vamos a regalar
nada. En el 1ª Autonómica hay jugadores muy buenos que, en un
momento dado, pueden echarnos una mano. Soy consciente de que
no a todos éstos puedo exigirles lo mismo, unos se marchan
fuera a estudiar o trabajar y apenas pueden entrenar aquí, y
otros, en cambio, siguen en el pueblo y pueden venir a más
entrenamientos, por lo que podemos exigirlos más. En ese
sentido se valorará más a quien se comprometa y trabaje lo
exigido dentro de su situación. En cuanto a la cantera decir
que no hemos dejado de subir a jugadores juniors en los
entrenamientos, algo que seguiremos haciendo durante la
pretemporada. Incluso pensamos en entrenar con algún cadete,
pero, dado que el salto de categoría era muy grande,
desechamos esa opción. En conclusión, yo creo que mi trabajo
como entrenador no es el de llamar a quien yo quiera sino
llamar al jugador que yo vea que realmente quiere estar en el
1ª Nacional, y eso lo tendrá que demostrar trabajando y
sacrificándose en los entrenamientos que haga con su equipo y
en los que haga con el nuestro.
Estás ante uno de los proyectos más importantes del
baloncesto manchego, ¿dirigir este equipo es el mayor reto al
que te has enfrentado como entrenador? ¿Sientes presión o
nervios por dirigir a un equipo tan ambicioso como el de la
Fundación Adepal?
Por suerte o por
desgracia mi vida esta cargada de este tipo de presiones, no
es algo nuevo para mí. Responsabilidad sí, toda, pero al mismo
tiempo estoy muy orgulloso porque hayan puesto en mis manos un
proyecto tan bonito y ambicioso. Trabajar a estos niveles que
estamos trabajando dentro de Castilla La Mancha, y con un
equipo así, yo creo que es una oportunidad inmejorable para
disfrutar del baloncesto. Nosotros pondremos el trabajo, los
resultados se verán en la cancha.
Siguiendo por este terreno personal, y en vistas a que
los aficionados puedan conocerte un poco más, me gustaría
preguntarte por tu trayectoria. Tras entrenar a CABA Albacete
y a Hellín en EBA diste el salto como entrenador de la
Federación Española de Baloncesto. ¿Cómo ha sido tu paso por
la FEB? ¿Vas a seguir?
Bueno, yo debuté
en la federación como entrenador ayudante de Oscar Quintana en
la selección española sub-20. Después pasé a ser entrenador
ayudante de la selección española junior masculina que ha
conseguido este año el bronce en el Europeo de Grecia. La
verdad es que me gustaría mucho seguir en la FEB aunque eso no
depende de mí. Ahora cuando finalice la selección senior
femenina su andadura en el Mundial de Brasil se cerrará el
ciclo de este año y se reunirá el gabinete técnico de la
federación para empezar a trabajar y decidir quiénes siguen y
si siguen en qué equipos estarán.
¿Cómo
valoras tu carrera y, especialmente, esta última etapa en la
que te has situado entre los mejores técnicos de la región?
Lo primero que
tengo que decir al respecto es que yo no he tenido una carrera
precisamente fácil. Cuando estuve en Albacete viví una
situación delicada que conseguimos sacar adelante. Logramos el
ascenso y mantenernos. Luego llegué a Hellín también en una
situación de crisis, con un equipo destrozado sin apenas
jugadores que posteriormente con trabajo tuvimos la suerte de
ascender. Han sido retos personales que he ido superando.
Estas experiencias me han hecho crecer como técnico y poder
dirigir a un buen nivel. Ahora estoy muy motivado con lo que
estoy haciendo en Alcázar, porque he estado en grandes equipos
de la zona pero nunca he visto en la región un proyecto tan
sólido como la Fundación Adepal.
¿Qué
necesita un entrenador para ser valorado y ascender posiciones
en su trayectoria?
En primer lugar,
la persona que quiera dedicarse a entrenar tiene que tener
claro que no hay que querer ganar dinero el primer día que se
empieza. Digo esto porque ahora hay mucha gente que se mete
como monitores en las escuelas de baloncesto y similares sólo
para llevarse un dinerillo, lo cual es muy digno porque es
justo cobrar a la gente que desempeña este tipo de trabajos,
pero si tu ilusión es entrenar y mejorar cada día como
técnico, debes demostrar que lo haces porque quieres, sin
necesidad de recibir nada a cambio. Hay que comprometerse con
ello saliendo de las adversidades que surjan porque, por muy
duras que sean, si sigues adelante será porque entrenar
realmente te importa. Y si te importa hay que dar mucho
trabajo y dedicación. Uno se tiene que sentir entrenador y
prepararse muy bien para ello. Hay que intentar aprender de
todas las personas posibles, preguntar a entrenadores y
fijarte en la gente que pueda servirte de inspiración, desde
un entrenador profesional hasta un técnico de un equipo de
mini-basket, todo el mundo puede ofrecerte pequeños detalles
que luego te serán útiles. No obstante, aunque sea complicado,
pienso que ahora mismo hacerse un nombre como entrenador es
más fácil que cuando yo empecé, ahora hay más medios y
oportunidades.
Eres
original de Zamora pero te trasladaste a vivir a Albacete.
Seguramente el baloncesto manchego ha progresado mucho desde
que viniste hasta ahora. ¿Cuál es la posición de nuestra
comunidad en este deporte? ¿Crees que Castilla La Mancha tiene
posibilidades reales para ganarse definitivamente un nombre en
el baloncesto nacional?
Cuando yo llego a
Albacete el referente en el baloncesto de Castilla La Mancha
era precisamente Alcázar, junto a Ciudad Real y Cuenca, donde
se formo un auténtico equipazo femenino. El nivel global del
baloncesto manchego era bajo y ahora quizá haya subido un
poco, en parte gracias a lo que te decía antes, que ahora hay
muchos más medios. Antes había una ilusión tremenda y la gente
se esforzaba bastante, pero no era suficiente. Ahora los niños
que empiezan, por ejemplo, pueden entrenarse en cubierto y
casi con un balón para cada uno. Antes eso era casi imposible,
y ese tipo de ventajas suben indudablemente el nivel. Para mí
lo que más falla en Castilla La Mancha es el tema de
entrenadores, creo que hay un problema muy gordo al respecto.
Faltan entrenadores que realmente se dediquen como deberían,
que se esfuercen por formar equipos y jugadores. No vale con
entrenar a un equipo un día a la semana y luego llevarles en
el partido, hay que dar mucho más. Los entrenadores no deben
ser unos funcionarios del baloncesto.
Llegando ya a las
últimas preguntas, quisiera que nos diera tu opinión sobre los
demás equipos del club.
Pues la verdad es
que estoy como loco de que empiecen las demás ligas para
empezar a ver los diferentes equipos del club, porque la
verdad es que ahora no he podido ver mucho de los otros
equipos. Del que más conocimiento tengo es del equipo
masculino del 1ª Autonómica porque ha entrenado algunas veces
con nosotros. Y lo que veo es que cuentan con una estructura
de 1ª Nacional pues, salvo Tolosa y Pedrito que están conmigo,
más o menos se mantiene la estructura del primer equipo del
año pasado con jugadores de la talla de Mario, Oli o Ernesto.
No conozco el estado en el que se encuentra la liga masculina
de 1ª Autonómica así que no puedo decir cuál creo que serán
las opciones de este equipo, de lo que sí estoy seguro es que
el club cuentan con un gran conjunto para esa categoría.
Ya para terminar, quisiera recordarte que este año el
Grupo 76 Al-kasar celebra su 30º Aniversario. ¿Qué destacarías
de la historia de nuestro club?
Yo tengo
muchísimos recuerdos de este club. Recuerdos de venir a jugar
aquí con el CABA de Albacete y ver lleno el pabellón.
Recuerdos de jugadores muy buenos que han pasado por aquí. Y,
principalmente, recuerdos de lo que te comentaba
anteriormente, de esa etapa en la que Alcázar era el referente
del baloncesto en Castilla La Mancha. Pero fuera de todo esto
y hablándote como alguien que viene de fuera y que ha visto a
Alcázar desde la distancia, yo lo que destacaría de estos
treinta años del club es la fusión de hace unos años entre
Grupo 76 y Al-kasar. No sé si resultó dolorosa o no, pero lo
cierto es que fue un gran acierto y ha conseguido que la
entidad salga para adelante, y seguro que seguirá creciendo en
el futuro. |