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GABRIEL CAMPOS

 
 

¿Qué pide la afición de un equipo a su entrenador? Trabajo y resultados. ¿Qué pide un jugador a su entrenador? Buen trato y unión. Gabi es todo esto, la respuesta común a cualquiera de estas preguntas.

 
  Gran persona, buenos conocimientos tácticos y una fuerte filosofía de equipo, este técnico procedente de Criptana, se nos antoja como el entrenador perfecto para nuestro equipo masculino de 1ª Autonómica.  
  Vuelve a los banquillos con la ilusión renovada tras un año de parón. Y regresa para entrenar en la liga donde hace unos años consiguió unos de los hitos más importantes del baloncesto en Criptana, el ascenso a 1ª Nacional. Algo con lo que no quiere obsesionarse este año en Alcázar, pero por lo que no dejará de luchar.  

Sus datos:

Gabriel Campos

32 años

Entrenador 1ª Aut Mas Grupo 76 Al-kasar 2006

 
 

 

 

Una entrevista de

 
 

Pablo Conde

 
 
 

Gabi:

"Tenemos una comunión perfecta entre veteranos y jóvenes"

 
       

       

 

29/09/2006

 

Este sábado debuta en liga nuestro 1ª Autonómica Masculino, el equipo que diriges como entrenador, y lo hace en casa ante Valdepeñas, conjunto al que ya ganasteis a domicilio en esta pretemporada. ¿Cómo ves a tu conjunto y a tus jugadores de cara a este partido?

Llegamos al primer partido de liga un poco cortos de preparación pero con muchas ganas de empezar a competir. Lesiones, gente fuera y otras circunstancias hacen que no estemos en nuestro mejor momento aunque seguro que estas carencias las vamos a suplir con la buena predisposición de la gente a trabajar y con el buen ambiente que reina dentro del equipo. También el jugar en casa nos tiene que obligar a olvidarnos de estos problemas y dar el 120% de cada uno de nosotros e intentar hacer del Díaz Miguel un fortín.

Tenéis un buen equipo formado por muchos jugadores que vienen de 1ª Nacional y por buenos jugadores procedentes de la cantera. ¿Sois unos de los favoritos para el ascenso? ¿Cuál debe ser vuestro papel esta temporada?

Es cierto que tenemos muy buenos jugadores pero eso no te garantiza el lograr una plaza de ascenso que, como hemos visto en otras temporadas, se venden muy caras. De momento mi trabajo es el de conseguir que seamos un buen equipo y en eso me están ayudando mucho los jugadores. Nuestro papel esta temporada tiene que ser el de ir dando pasitos para ir consiguiendo objetivos. El primer objetivo tiene que ser el de acortar el plazo para alcanzar un buen tono físico, técnico y táctico que nos dé fluidez en el juego. Una vez alcanzado éste, seria bonito meternos entre las plazas que den derecho a jugar la copa ya que es una competición muy atractiva. En cuanto al ascenso claro que vamos a intentar estar ahí pero sin obsesionarnos pues este año la 1ª Autonómica va a ser una liga muy disputada y atractiva.

¿Qué necesita tu conjunto para convertir en realidad todas las buenas expectativas que hay en torno a él? ¿Dónde está la clave para ser un equipo fuerte en esta categoría?

Principalmente, y como he dicho antes, no obsesionarnos. Tenemos que ser humildes y tener claro que, como todo en la vida, hay que trabajar duro para conseguirlo. Nadie regala nada y si pensamos que por tener jugadores que han estado en 1ª Nacional vamos a ganar los partidos sin bajarnos del autobús nos podemos llevar una gran desilusión. La clave, trabajo, trabajo, trabajo y, además, un poco de suerte. Tenemos poco tiempo para entrenar por lo que será fundamental aprovechar este tiempo al máximo y sacarle el mayor rendimiento.

     
 

 

¿Cuál es la principal ventaja de este bloque y cuál la parte del juego que debe mejorar?

Las principales ventajas nos vienen dadas por el tiempo que llevan estos jugadores jugando juntos y el buen ambiente que reina dentro del grupo. Otra ventaja es la ilusión por el baloncesto que se respira en el club y en la localidad por el proyecto de la Fundación Adepal. En cuanto a los aspectos más negativos, como te he comentado antes, ahora mismo estamos un poco cortos en la preparación y hay cosas a mejorar. Nos encontramos en una etapa de crecimiento continuo.

¿Qué estilo de juego te gusta imprimir a tus equipos y cuál será el que intentes desarrollar en este conjunto? ¿Tendrás que adaptarte y cambiar tu filosofía de juego o podrás seguir con ella en este equipo?

Siempre que se empieza un proyecto hay que adaptarse a las nuevas circunstancias: filosofía de club, instalaciones, plantilla, ect..., por lo que siempre intento adaptar mi filosofía a estas nuevas circunstancias. Entiendo el baloncesto como un juego de equipo por encima de las individualidades por lo que busco el total compromiso de los jugadores. Me gusta el juego rápido y con fuertes defensas y así estamos trabajando para intentar aplicar esta filosofía al que será nuestro juego.

Esta mezcla de veteranos y jóvenes que presenta tu plantilla supongo que es importante para el trabajo diario. ¿En qué sentido lo es?

La entrada de jugadores jóvenes, que vienen pisando fuerte, hace que los veteranos no se despisten y curren a tope para no perder el puesto. En nuestro equipo hay una comunión perfecta entre veteranos y jóvenes, viéndoles trabajar es difícil diferenciarlos ya que los veteranos están trabajando con las ganas e ilusión de los jóvenes y los jóvenes con la seriedad y el compromiso de los veteranos. Hay que seguir trabajando y tratar de no perder lo ya ganado.

 

 

La mayoría de tus jugadores, bien por trabajo o bien por estudiar fuera, sólo podrán entrenar un día a la semana, los viernes. ¿Cómo intentarás compensar esta desventaja?

Éste quizá sea nuestro gran déficit. Desde que terminaron las fiestas y hasta hoy hemos tratado de entrenar todos los días de una manera o de otra. A partir de ahora habrá que hacer como en el colegio, poner deberes y confiar en que los jugadores que están fuera los hagan. Mandaremos trabajo físico e intentaremos hablar con otros equipos para que los que están fuera puedan entrenar y no bajen el ritmo de los de casa. Con la gente que está aquí trabajaremos dos días por semana aunque pensaremos en algo para aumentar esta carga de trabajo.

Al frente de este equipo te acompañará Fernando, como segundo entrenador, que al igual que tú es de Criptana y al que conoces sobradamente. ¿Qué destacarías de él como míster y qué crees que puede aportar al conjunto?

Al igual que hablábamos antes de los jóvenes jugadores, Fernando es un joven entrenador que viene pisando fuerte. Es muy inteligente y tiene muchas ganas de aprender. Está muy ilusionado con este proyecto y eso se le nota en el día a día. Tiene mi total confianza y estoy seguro que lo hará muy bien.

Hace un año estuviste a punto de ser el entrenador de nuestro 1ª Nacional, cargo que por motivos laborales no pudiste finalmente desempeñar. ¿Por qué este año sí que puedes entrenar en nuestro club? ¿Cómo contactaron contigo y qué fue lo que te inclinó a aceptar este puesto?

La anterior oferta me pilló en un momento de muchos cambios personales. Ahora estos cambios están asentados y me permiten dirigir al equipo. Fue el presi, Miguel Ángel Leal, el que me comentó que Javi Úbeda entraba a formar parte del cuerpo técnico en 1ª Nacional y que habían pensado en mí para ver si este año podía hacerme cargo del equipo. Si el año pasado me apetecía entrenar en el Grupo 76 Al-kasar, este año, solucionado el tema personal y después de un año sin entrenar, también. Así que en este caso a la segunda fue la vencida.

 

 

Después de tantos años siendo técnico de Criptana, máximo rival geográfico de Alcázar, ¿te está costando pasarte al “bando contrario”? ¿Esa rivalidad entre ambos pueblos no te impedirá luchar por Alcázar como si de tu pueblo se tratase?

Han sido muchos años entrenando en Criptana pero, incluso en los momentos de mayor rivalidad, siempre he mantenido muy buenas relaciones con la gente de Alcázar. Hay que tener en cuenta que he estado un año sabático, sin entrenar, y que ya tenía mono de volver al baloncesto. Si a esto le unes que he sido bien acogido por la plantilla, resto de los entrenadores del club y directiva, no me ha costado nada empezar a entrenar en Alcázar. Es cierto que mis mayores éxitos deportivos los he alcanzado en Criptana pero en ningún momento permitiré que se dude de mi trabajo por venir de allí. Desde el momento que acepté la oferta para entrenar en el Grupo 76 Al-kasar estoy volcado con este proyecto y me encantaría repetir aquí los éxitos anteriores.

Éxitos anteriores como los que conseguiste en esta liga masculina de 1ª Autonómica a la que esta temporada vuelves como entrenador tras ascender a Criptana a 1ª Nacional, gesta por la que te otorgaron ese año el Premio al Mejor Entrenador de Castilla La Mancha. ¿Qué recuerdas de esa época? ¿Crees que ha cambiado mucho esta liga desde entonces?

La verdad es que todas las competiciones en Castilla La Mancha están mejorando mucho. Cada vez son más competitivas y existe una gran igualdad. El año del ascenso en Criptana empezamos muy fuertes la competición y en la primera vuelta sólo perdimos un partido. Aún así tuvimos que pelear hasta que quedaron tres jornadas para obtener matemáticamente el ascenso. Logramos el campeonato en la última jornada. La temporada anterior de 1ª Autonómica había tres equipos peleando por meterse en la fase de ascenso en la última jornada, fase que fue muy emocionante y peleada.

Repasando otros momentos notables de tu carrera como técnico encontramos tu labor al frente de Criptana en 1ª Nacional, equipo que mantuviste varios años en la categoría, tu trabajo en diferentes selecciones de Castilla La Mancha y tu paso por la Federación Española de Baloncesto. ¿Cómo definirías tu trayectoria en los banquillos? ¿Con qué recuerdos te quedas?

Como he dicho antes, el baloncesto es un deporte de equipo por lo que mi labor en los banquillos queda en nada si no fuera por la gente que me ha rodeado. En este sentido me siento muy afortunado por contar con una gente impresionante que me ha ayudado a crecer en este mundo.  Y en cuanto a recuerdos decir que tengo muchos, buenos y malos. Me quedo con que de este mundo he hecho una forma de vida.

   

   

¿Qué sientes que te queda hacer como entrenador y hasta donde te gustaría llegar?

Sobre todo me queda mucho por aprender. Generalmente en todas las facetas de la vida y en todo momento estamos aprendiendo y en el mundo del baloncesto también es así. Ahora mismo ni puedo ni quiero marcarme metas. Es cierto que los sueños sueños son pero alguna vez me he permitido soñar con entrenar un equipo profesional, pero soy realista y sé que eso, además de complicado, hoy en día es inviable. Ahora toca pensar en cómo trabajamos para estar lo más arriba posible con el 1ª Autonómica.

Para ir terminando, me gustaría hablar sobre nuestro club y, como no, de la joya que ha adquirido este año, la Fundación Adepal. ¿Cómo ves este proyecto? ¿Cuál es el futuro que le deparas?

Pienso que era necesario hacer en Castilla La Mancha un proyecto como éste en el que además se está trabajando de forma muy acertada. No sólo es que haya un buen respaldo económico, que creo que lo hay, es que además se ha puesto el equipo en manos de un cuerpo técnico muy bueno y profesional que lo están haciendo muy bien. Espero que les acompañe la suerte y pronto tengamos un equipo en Liga EBA y que Alcázar sea un referente en el baloncesto de la región.

Con la Fundación Adepal comenzamos una ilusionante temporada en la que nuestro club cumple nada menos que su 30ª Aniversario. ¿Qué destacarías de su historia? ¿Tienes alguna anécdota sobre nuestra entidad?

Comencé a saber del baloncesto de Alcázar cuando, siendo yo alevín y teniendo un buen equipo jugando el campeonato provincial, nos eliminó un equipo de Alcázar por un punto. Al año siguiente nos volvimos a cruzar con el mismo equipo de Alcázar en semifinales y nos volvió a ganar por un punto. Entonces tuve conocimiento del potencial del baloncesto de Alcázar, no ya únicamente por que pueda ganar o no competiciones, sino porque en todas las categorías del baloncesto regional, federado o escolar, hay inscrito algún equipo del Grupo 76 Al-kasar, lo que hace ver lo que el baloncesto representa en la localidad. Y, después de 30 años, entro el otro día al pabellón y veo el pabellón lleno de niños y niñas practicando el baloncesto. Este mocetón de 30 años goza de buena salud. Y que dure.

     

 

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