Inicio

Equipos

Noticias

Crónicas

Entrevistas

Opinión

Reportajes

Club

EMB

Enlaces

>> ENTREVISTAS <<

 

JESÚS SÁNCHEZ

 
 

De personalidad tranquila y afable aunque seria y rígida desde el banquillo, Jesús Sánchez es uno de los entrenadores más veteranos del club, y uno de los que mejor conoce la historia del baloncesto en Alcázar de San Juan.

 
  Su experiencia es brutal, ha formado parte de casi todos los equipos que ha tenido nuestro pueblo, y ha participado activamente tanto en categoría masculina como en la femenina.  
  Su mayor logro fue ascender a nuestro equipo senior masculino a la 1ª Nacional en la que ahora está como Fundación Adepal, algo que mucha gente no sabe. Como tampoco sabe lo importante que es la categoría femenina para este deporte. Él se encarga de recordárnoslo.  

Sus datos:

Jesús Sánchez

46 años

Entrenador Sección Femenina Grupo 76 Al-kasar 2006

 
 
 

 

Una entrevista de

 
 

Pablo Conde

 
 
 

Jesús Sánchez:

"Reyes y yo formamos, entre los dos, un buen entrenador"

 
       

       

 

11/11/2006

 

Tras la entrevista a Reyes, tenemos ahora la oportunidad de conocerte como el otro responsable de la categoría femenina de nuestro club. Una categoría que parece estar viviendo un período de transición en su equipo senior, pero que se encuentra en una situación muy dulce en su cantera. ¿Qué valoración haces del momento por el que pasan los equipos femeninos del Grupo 76 Al-kasar?

Sin lugar a dudas, este período que estamos atravesando es algo que ya se ha dado anteriormente, y con mucha frecuencia. De alguna manera esto es ley de vida en Alcázar. Cuando las jugadoras terminan su ciclo de juniors marchan fuera a estudiar, y algunas siguen haciendo el esfuerzo de compaginar sus estudios con el baloncesto, y otras no. También se dan circunstancias como que algunas de nuestras jugadoras marchen a jugar a ciudades como Albacete o Toledo que, por tener Universidad, tienen la posibilidad de formar buenos equipos con las chicas que están estudiando en la zona, pudiendo jugar así en niveles superiores. Algo muy apetecible para jugadoras que tengan oportunidad de entrar en esos equipos, por no hablar del ahorro que tienen de desplazamiento y de la ayuda económica que puedan recibir. Estos factores nos trastocan continuamente nuestros equipos seniors, aunque, por otra parte, siempre contamos con una buena cantera, con la que se trabaja muy bien y que tiene un nivel lo bastante bueno como para luchar por todo.

Las Juniors acaban de iniciar una liga en la que hay mucha ilusión por conseguir algo grande. Tenemos muy buenas jugadoras, como ya teníamos el año pasado, y suficiente calidad como para estar ahí arriba. ¿Qué opciones ves a este conjunto de cara a su temporada y posible clasificación para el Campeonato de España?

Después de los partidos que hemos jugado en la categoría senior, en los que juegan muchas juniors, hemos visto algo que nos ha preocupado y que nada tiene que ver con el aspecto táctico sino con el anímico. No las encontramos con la ilusión y motivación que han tenido en otras ocasiones, quizá sea un lastre que venimos arrastrando desde mitad de temporada del año pasado. Es algo más psicológico que técnico, y nos preocupa un poco, porque no encontramos manera de atajar este asunto. Aunque creo que con el paso de las partidos, cuando nos vayamos asentando en la categoría, las mismas jugadoras reaccionarán y se darán cuenta de las posibilidades que tienen, que, realmente, pensamos que son muchas.

Y sí ilusionados estamos con las juniors, con las cadetes, igual o más, si cabe. También contamos con un alto nivel en nuestros dos equipos femeninos de la categoría cadete. Como es lógico, en su composición uno será más fuerte que el otro, y uno tendrá unos objetivos diferentes al otro. ¿Cuáles son esos objetivos?

Se han hecho dos equipos, a los que no me gusta llamar a uno A y al otro B. Es cierto que entre uno y otro hay diferencias, pues pensamos que en esta categoría contamos con jugadoras que necesitan un nivel de trabajo distinto al que puedan requerir algunas de sus compañeras, y cada uno de los dos conjuntos han sido formado por distintas jugadoras en función de esa necesidad de trabajo. Obviamente, de esos dos equipos en uno de ellos hemos sacado un grupo con un nivel que consideramos bastante alto, y con él que tenemos todas las ilusiones. Como ilusiones también hay este año en el otro equipo cadete, algo que nos ha sorprendido gratamente pues, normalmente, cuando se forman dos equipos, las jugadoras que forman el segundo equipo, por así llamarlo, se suelen desmotivar y no acaban de enlazar y tener continuidad. Éste no es el caso de nuestro "segundo equipo cadete" en esta temporada, en el que contamos con las 14 jugadoras que empezaron en él la pretemporada sacrificándose a pesar de las adversidades de faltarnos un entrenador, horas de entrenamiento y demás.

 

 

Categoría cadete ésta en la que, por decirlo de alguna manera, tú eres el responsable de la misma como ya lo fuiste la anterior temporada. ¿Qué diferencias ves en la plantilla y forma de trabajo de este año con respecto al anterior? ¿Qué se debe mejorar y qué mantener de lo que ya se hizo?

Hay que mantener el trabajo técnico, que yo creo que fue bueno. La coordinación entre entrenadores quizá haya que mejorarla respecto la del año pasado que, por circunstancias, no fue todo lo buena que nos hubiera gustado, y ese es el reto que nos hemos planteado este año Reyes y yo.

Hablamos de las diferentes situaciones en las que se encuentra cada equipo, las seniors alimentándose de esa cantera que necesita para seguir adelante, y las jugadoras más jóvenes participando en varios equipos al mismo tiempo. ¿Cómo trabajáis para situar a cada una de nuestras chicas dentro de estos continuos cambios en las diferentes alineaciones de uno y otro conjunto?

Nosotros consideramos que el entrenador que esté en el primer equipo tiene que estar totalmente coordinado con el del equipo junior y cadete, algo que queremos mejorar como antes te decía. Este año, Reyes y yo estamos juntos en todo y nos hemos planteado el uno al otro nuestras filosofías de juego, nuestras formas de trabajar, cómo queremos atacar, cómo queremos defender, y a partir de ahí nos estudiamos todo a fondo para empezar a trabajar con las tres categorías por igual, intentando inculcar conceptos muy concretos de una forma consensuada por parte de Reyes y mía para no confundir a las jugadoras con las ideas de uno y otro entrenador. Es un trabajo constante y en la misma línea, por lo que no podemos tener muchos problemas ya que pienso que las jugadoras no se encontraran ajenas en un equipo u otro. Es una filosofía, creo que, muy buena y que ya lleva tiempo llevándose así. Intentamos unificar en todo a la categoría, hasta en los entrenamientos, para ir todos en la misma dirección.

Cuatro equipos femeninos son los que componen el sector femenino de nuestro club, los cuatro entrenados, como decíamos, por ti y por Reyes, quien ya nos comentó en su entrevista el esfuerzo extra que tendréis que realizar al tener que entrenar un cuarto equipo más de los tres que, en principio, teníais asignados. ¿De qué manera vais a afrontar el dirigir tantos equipos y jugadoras al mismo tiempo?

La verdad es que el reto lo conocíamos desde un principio y éramos conscientes del esfuerzo que tendríamos que hacer. Inicialmente no pensábamos que iba a salir ese segundo equipo cadete ya que es un conjunto que, como antes hemos hablado, normalmente no se consolida, hasta tal punto que ha habido años que se ha hecho sólo un equipo cadete teniendo 20 jugadoras. Al presentarse esta situación, hemos pedido a la directiva una persona que nos ayude entrenando a este cuarto equipo femenino que ha salido. De los otros tres nos encargaríamos Reyes y yo, algo que, si bien es cierto que supone un esfuerzo considerable, no nos lo tomamos como un sacrificio puesto que es algo que nos gusta y que ya llevamos tiempo haciendo. Realmente las personas que más sufren todo esto son nuestras familias por el tiempo que nos quita, por ello siempre tendré que agradecerles, especialmente a mi mujer, el esfuerzo que hacen al dejarme tanto tiempo fuera.

 

 

Estamos hablando de Reyes, el entrenador que está a tu lado al frente de todos los equipos femeninos del Grupo 76 Al-kasar. Él ya nos mostró su valoración sobre ti y tu trabajo como entrenador. ¿Qué destacarías tú de Reyes como entrenador y compañero?

Todo lo que pueda decir de él son alabanzas. Antes de trabajar con él, sólo estuve con un entrenador con el que he creído aprender bastante, fue Kiko Leal, con el que tuve la experiencia de estar dos años y ascender al equipo senior masculino a la 1ª Nacional en la que ahora se encuentra como Fundación Adepal. En principio Kiko se ofreció humildemente a entrenar cualquier equipo del club, y yo, que estaba al frente del entonces conjunto de 1ª Autonómica Masculino, decidí que trabajáramos juntos en ese equipo porque Kiko tiene mucho nivel como entrenador y quería aprender de él. Así fue, y ahora me encuentro con una situación similar con Reyes. Me será muy útil estar con él ya que, además de ser un gran entrenador, es una persona maravillosa. Creo que podemos formar una buena pareja. En lo técnico nos complementamos bien, a él le encanta trabajar el ataque mientras que yo le doy más importancia a la defensa, por lo que dividimos esas facetas del juego. Se podría decir que Reyes y yo formamos, entre los dos, un buen entrenador.

Tu compañero Reyes siempre ha dirigido equipos femeninos en su larga trayectoria como entrenador. Tú, en cambio, has estado al frente tanto de conjuntos masculinos como femeninos. ¿De qué forma cambia la manera de entender y trabajar en una y otra categoría?

Hasta estos tres últimos años, he estado más de veinte años entrenando sólo a equipos masculinos y cuando me pasé a entrenar a conjuntos femeninos me sorprendí muy gratamente. Fuera de machismos y feminismos, considero que las principales diferencias entre una y otra categoría son la inteligencia, la constancia, la responsabilidad, el compromiso o el sacrificio, facetas en las que veo superiores a los equipos femeninos. Fue sorprenderte ver por primera vez cómo las chicas captan todo a la primera. Por otra parte, considero que la única ventaja que tiene la categoría masculina es la fuerza física, importante para la espectacularidad, pero nada más, creo que todo lo demás son virtudes que tienen en mayor medida los equipo femeninos.

Antes que entrenador fuiste jugador, tónica habitual de todos los técnicos deportivos. ¿Cómo fue tu etapa como jugador? ¿Qué es lo que te motivó a dar el paso a los banquillos?

Mi época de jugador creo que fue relativamente buena. Con mi colegio, el Jesús Ruíz, conseguimos hasta ser terceros de España en categoría infantil y ganar al filial del Estudiantes, algo que nunca se me olvidará. Con ese equipo no perdimos desde los ocho años ningún partido hasta que nos enfrentamos al Manresa en ese Campeonato de España, por el que se encontraban, en categorías superiores, jugadores como Solozábal y Epi. A partir de ahí, mi carrera como jugador estuvo marcada por las lesiones, tuve muchas. Cada temporada me lesionaba y ya llegó un momento en el que me cansé y decidí dejarlo. Lo hice pronto, con 23 años, y fue entonces cuando empecé a trabajar con equipos cadetes. Surgió por inercia y, desde entonces, fui subiendo de categoría y cada vez me motivaba y gustaba más lo de ser entrenador.

 

 

En este sentido, ¿un entrenador aprende más de su propia experiencia como jugador o de lo que le han enseñado otros compañeros en la pista o en el banquillo? ¿Cómo se forma un técnico su propio esquema de trabajo?

Cada entrenador tiene su filosofía y estilo de juego. Mi obsesión técnica como entrenador es la defensa, y en ese, y en otros aspectos, intentas extraer ideas de tu propia experiencia o de lo que ves en otros entrenadores o jugadores para adaptarlo a tu forma de entrenar. Introducir diferentes conceptos es lo que más ayuda a un entrenador. Luego con el paso de los años te forjas una fama, la mía siempre ha sido de ser muy rígido y muy duro, y a partir de ello te haces constantemente un auto-análisis para corregir tus defectos. Otra cosa que me interesa mucho como entrenador es la psicología con los jugadores de cara a obtener más valores y mejorar en mi trabajo. Siempre se aprende y sigo aprendiendo.

Hace unos años se produjo la fusión entre el Grupo 76, club en el que desarrollaste gran parte de tu carrera como entrenador, y el Al-kasar, entidad en la que estuviste varios años como jugador, para dar lugar a nuestro actual club. ¿Cómo viviste entonces esa unión tú que conocías sobradamente ambos clubes y cómo la valoras ahora con el paso de los años?

Toda fusión siempre es interesante, sin lugar a dudas. Como bien dices, yo he estado en varios clubes de Alcázar como el Grupo 76, el Al-kasar o la Trinidad, y unir fuerzas, como mínimo, es un proyecto con el que siempre se intenta progresar. Hace unos años viví una experiencia similar a esta fusión cuando se creó en Alcázar la llamada Sociedad Depotiva Municipal, muy similar, a mi juicio, a lo que ocurre ahora con la Fundación Adepal. Entonces no fue exactamente una fusión. El proyecto no salió adelante y el único equipo que se había mantenido fuera de él, el Grupo 76, fue el que salió mejor parado por su acertada decisión de no meterse en esta sociedad que, a la larga, acabaría desapareciendo. Esa fue una mala experiencia, pero yo creo que la reciente fusión de nuestro club sí que ha sido fructífera e importante, al menos en cuanto a formación de jugadores.

Todo ello ha dado lugar a nuesto club que, en esta temporada, cumple su 30º Aniversario, como no paramos de recordar en cada entrevista. Costumbre del Face to Face en esta temporada, como lo es también la despedida de nuestro entrevistado con su mejor recuerdo y análisis de estos 30 años de historia. ¿Cuál es tu visión de la vida del Grupo 76 Al-kasar?

Personalmente no he vivido todos los años dentro del club. Como antes te decía he estado en varios equipos de aquí, empezando por el Jesús Ruíz, pasando por el RENFE, el Al-kasar y, lo que te he mencionado, la Sociedad Deportiva Municipal. Donde, a pesar de su posterior fracaso, pasé una de las mejores épocas entrenando a gente de la que aprendí mucho, y entre la que se encontraba tu padre (José Pablo Conde). Luego esto no salió adelante por problemas administrativos y Alcázar se quedó sin categoría masculina de baloncesto, a excepción del Grupo 76. Fue entonces cuando, precisamente, Reyes nos echó una mano y nos integró en el Grupo 76 para que trabajáramos en él muchos de los que veníamos de esas sociedad. Desde entonces nos pusimos manos a la obra y fuimos forjando y haciendo crecer al club. Ese es el mejor recuerdo que tengo de él, y en lo deportivo, obviamente, cuando subimos a 1ª Nacional Masculina.

     

 

>> Ver más entrevistas <<