|
Tras la entrevista a Reyes, tenemos ahora la
oportunidad de conocerte como el otro responsable de la
categoría femenina de nuestro club. Una categoría que parece
estar viviendo un período de transición en su equipo senior,
pero que se encuentra en una situación muy dulce en su
cantera. ¿Qué valoración haces del momento por el que pasan
los equipos femeninos del Grupo 76 Al-kasar?
Sin lugar a dudas,
este período que estamos atravesando es algo que ya se ha dado
anteriormente, y con mucha frecuencia. De alguna manera esto
es ley de vida en Alcázar. Cuando las jugadoras terminan su
ciclo de juniors marchan fuera a estudiar, y algunas siguen
haciendo el esfuerzo de compaginar sus estudios con el
baloncesto, y otras
no. También se dan circunstancias como que algunas de nuestras
jugadoras marchen a jugar a ciudades como Albacete o Toledo
que, por tener Universidad, tienen la posibilidad de formar
buenos equipos con las chicas que están estudiando en la zona,
pudiendo jugar así en niveles superiores. Algo muy apetecible
para jugadoras que tengan oportunidad de entrar en esos
equipos, por no hablar del ahorro que tienen de desplazamiento
y de la ayuda económica que puedan recibir. Estos factores nos
trastocan continuamente nuestros equipos seniors, aunque, por
otra parte, siempre contamos con una buena cantera, con la que
se trabaja muy bien y que tiene un nivel lo bastante bueno
como para luchar por todo.
Las Juniors acaban de iniciar una liga en la que hay mucha
ilusión por conseguir algo grande. Tenemos muy buenas
jugadoras, como ya teníamos el año pasado, y suficiente
calidad como para estar ahí arriba. ¿Qué opciones ves a este
conjunto de cara a su temporada y posible clasificación para
el Campeonato de España?
Después de los
partidos que hemos jugado en la categoría senior, en los que
juegan muchas juniors, hemos visto algo que nos ha preocupado
y que nada tiene que ver con el aspecto táctico sino con el
anímico. No las encontramos con la ilusión y motivación que
han tenido en otras ocasiones, quizá sea un lastre que venimos
arrastrando desde mitad de temporada del año pasado. Es algo
más psicológico que técnico, y nos preocupa un poco, porque no
encontramos manera de atajar este asunto. Aunque creo que con
el paso de las partidos, cuando nos vayamos asentando en la
categoría, las mismas jugadoras reaccionarán y se darán cuenta
de las posibilidades que tienen, que, realmente, pensamos que
son muchas.
Y sí
ilusionados estamos con las juniors, con las cadetes, igual o
más, si cabe. También contamos con un alto nivel en nuestros
dos equipos femeninos de la categoría cadete. Como es lógico,
en su composición uno será más fuerte que el otro, y uno
tendrá unos objetivos diferentes al otro. ¿Cuáles son esos
objetivos?
Se han hecho dos
equipos, a los que no me gusta llamar a uno A y al otro B. Es
cierto que entre uno y otro hay diferencias, pues pensamos que
en esta categoría contamos con jugadoras que necesitan un
nivel de trabajo distinto al que puedan requerir algunas de
sus compañeras, y cada uno de los dos conjuntos han sido
formado por distintas jugadoras en función de esa necesidad de
trabajo. Obviamente, de esos dos equipos en uno de ellos hemos
sacado un grupo con un nivel que consideramos bastante alto, y
con él que tenemos todas las ilusiones. Como ilusiones también
hay este año en el otro equipo cadete, algo que nos ha
sorprendido gratamente pues, normalmente, cuando se forman dos
equipos, las jugadoras que forman el segundo equipo, por así
llamarlo, se suelen desmotivar y no acaban de enlazar y tener
continuidad. Éste no es el caso de nuestro "segundo equipo
cadete" en esta temporada, en el que contamos con las 14
jugadoras que empezaron en él la pretemporada sacrificándose a
pesar de las adversidades de faltarnos un entrenador, horas de
entrenamiento y demás.
Categoría
cadete ésta en la que, por decirlo de alguna manera, tú eres
el responsable de la misma como ya lo fuiste la anterior
temporada. ¿Qué diferencias ves en la plantilla y forma de
trabajo de este año con respecto al anterior? ¿Qué se debe
mejorar y qué mantener de lo que ya se hizo?
Hay que mantener
el trabajo técnico, que yo creo que fue bueno. La coordinación
entre entrenadores quizá haya que mejorarla respecto la del
año pasado que, por circunstancias, no fue todo lo buena que
nos hubiera gustado, y ese es el reto que nos hemos planteado
este año Reyes y yo.
Hablamos de
las diferentes situaciones en las que se encuentra cada
equipo, las seniors alimentándose de esa cantera que necesita
para seguir adelante, y las jugadoras más jóvenes participando
en varios equipos al mismo tiempo. ¿Cómo trabajáis para situar
a cada una de nuestras chicas dentro de estos continuos
cambios en las diferentes alineaciones de uno y otro conjunto?
Nosotros
consideramos que el entrenador que esté en el primer equipo
tiene que estar totalmente coordinado con el del equipo junior
y cadete, algo que queremos mejorar como antes te decía. Este
año, Reyes y yo estamos juntos en todo y nos hemos planteado
el uno al otro nuestras filosofías de juego, nuestras formas
de trabajar, cómo queremos atacar, cómo queremos defender, y a
partir de ahí nos estudiamos todo a fondo para empezar a
trabajar con las tres categorías por igual, intentando
inculcar conceptos muy concretos de una forma consensuada por
parte de Reyes y mía para no confundir a las jugadoras con las
ideas de uno y otro entrenador. Es un trabajo constante y en
la misma línea, por lo que no podemos tener muchos problemas
ya que pienso que las jugadoras no se encontraran ajenas en un
equipo u otro. Es una filosofía, creo que, muy buena y que ya
lleva tiempo llevándose así. Intentamos unificar en todo a la
categoría, hasta en los entrenamientos, para ir todos en la
misma dirección.
Cuatro equipos femeninos son los que componen
el sector femenino de nuestro club, los cuatro entrenados,
como decíamos, por ti y por Reyes, quien ya nos comentó en su
entrevista el esfuerzo extra que tendréis que realizar al
tener que entrenar un cuarto equipo más de los tres que, en
principio, teníais asignados. ¿De qué manera vais a afrontar
el dirigir tantos equipos y jugadoras al mismo tiempo?
La verdad es que
el reto lo conocíamos desde un principio y éramos conscientes
del esfuerzo que tendríamos que hacer. Inicialmente no
pensábamos que iba a salir ese segundo equipo cadete ya que es
un conjunto que, como antes hemos hablado, normalmente no se consolida, hasta tal punto
que ha habido años que se ha hecho sólo un equipo cadete
teniendo 20 jugadoras. Al presentarse esta situación, hemos
pedido a la directiva una persona que nos ayude entrenando a
este cuarto equipo femenino que ha salido. De los otros tres
nos encargaríamos Reyes y yo, algo que, si bien es cierto
que supone un esfuerzo considerable, no nos lo tomamos como un
sacrificio puesto que es algo que nos gusta y que ya llevamos
tiempo haciendo. Realmente las personas que más sufren todo
esto son nuestras familias por el tiempo que nos quita, por
ello siempre tendré que agradecerles, especialmente a mi
mujer, el esfuerzo que hacen al dejarme tanto tiempo fuera.
Estamos
hablando de Reyes, el entrenador que está a tu lado al frente
de todos los equipos femeninos del Grupo 76 Al-kasar. Él ya
nos mostró su valoración sobre ti y tu trabajo como
entrenador. ¿Qué destacarías tú de Reyes como entrenador y
compañero?
Todo lo que pueda
decir de él son alabanzas. Antes de trabajar con él, sólo
estuve con un entrenador con el que he creído aprender
bastante, fue Kiko Leal, con el que tuve la experiencia de
estar dos años y ascender al equipo senior masculino a la 1ª
Nacional en la que ahora se encuentra como Fundación Adepal.
En principio Kiko se ofreció humildemente a entrenar cualquier
equipo del club, y yo, que estaba al frente del entonces
conjunto de 1ª Autonómica Masculino, decidí que trabajáramos
juntos en ese equipo porque Kiko tiene mucho nivel como
entrenador y quería aprender de él. Así fue, y ahora me
encuentro con una situación similar con Reyes. Me será muy
útil estar con él ya que, además de ser un gran entrenador, es
una persona maravillosa. Creo que podemos formar una buena
pareja. En lo técnico nos complementamos bien, a él le encanta
trabajar el ataque mientras que yo le doy más importancia a la
defensa, por lo que dividimos esas facetas del juego. Se
podría decir que Reyes y yo formamos, entre los dos, un buen
entrenador.
Tu compañero Reyes
siempre ha dirigido equipos femeninos en su larga trayectoria
como entrenador. Tú, en cambio, has estado al frente tanto de
conjuntos masculinos como femeninos. ¿De qué forma cambia la
manera de entender y trabajar en una y otra categoría?
Hasta estos tres
últimos años, he estado más de veinte años entrenando sólo a
equipos masculinos y cuando me pasé a entrenar a conjuntos
femeninos me sorprendí muy gratamente. Fuera de machismos y
feminismos, considero que las principales diferencias entre
una y otra categoría son la inteligencia, la constancia, la
responsabilidad, el compromiso o el sacrificio, facetas en las
que veo superiores a los equipos femeninos. Fue sorprenderte
ver por primera vez cómo las chicas captan todo a la primera.
Por otra parte, considero que la única ventaja que tiene la
categoría masculina es la fuerza física, importante para la
espectacularidad, pero nada más, creo que todo lo demás son
virtudes que tienen en mayor medida los equipo femeninos.
Antes que
entrenador fuiste jugador, tónica habitual de todos los
técnicos deportivos. ¿Cómo fue tu etapa como jugador? ¿Qué es
lo que te motivó a dar el paso a los banquillos?
Mi época de
jugador creo que fue relativamente buena. Con mi colegio, el
Jesús Ruíz, conseguimos hasta ser terceros de España en
categoría infantil y ganar al filial del Estudiantes, algo que
nunca se me olvidará. Con ese equipo no perdimos desde los
ocho años ningún partido hasta que nos enfrentamos al Manresa
en ese Campeonato de España, por el que se encontraban, en
categorías superiores, jugadores como Solozábal y Epi. A
partir de ahí, mi carrera como jugador estuvo marcada por las
lesiones, tuve muchas. Cada temporada me lesionaba y ya llegó
un momento en el que me cansé y decidí dejarlo. Lo hice
pronto, con 23 años, y fue entonces cuando empecé a trabajar
con equipos cadetes. Surgió por inercia y, desde entonces, fui
subiendo de categoría y cada vez me motivaba y gustaba más lo
de ser entrenador.
En este
sentido, ¿un entrenador aprende más de su propia experiencia
como jugador o de lo que le han enseñado otros compañeros en
la pista o en el banquillo? ¿Cómo se forma un técnico su
propio esquema de trabajo?
Cada entrenador
tiene su filosofía y estilo de juego. Mi obsesión técnica como
entrenador es la defensa, y en ese, y en otros aspectos,
intentas extraer ideas de tu propia experiencia o de lo que
ves en otros entrenadores o jugadores para adaptarlo a tu
forma de entrenar. Introducir diferentes conceptos es lo que
más ayuda a un entrenador. Luego con el paso de los años te
forjas una fama, la mía siempre ha sido de ser muy rígido y
muy duro, y a partir de ello te haces constantemente un
auto-análisis para corregir tus defectos. Otra cosa que me
interesa mucho como entrenador es la psicología con los
jugadores de cara a obtener más valores y mejorar en mi
trabajo. Siempre se aprende y sigo aprendiendo.
Hace unos años se produjo la fusión entre el Grupo 76, club
en el que desarrollaste gran parte de tu carrera como
entrenador, y el Al-kasar, entidad en la que estuviste varios
años como jugador, para dar lugar a nuestro actual club. ¿Cómo
viviste entonces esa unión tú que conocías sobradamente ambos
clubes y cómo la valoras ahora con el paso de los años?
Toda fusión
siempre es interesante, sin lugar a dudas. Como bien dices, yo
he estado en varios clubes de Alcázar como el Grupo 76, el Al-kasar
o la Trinidad, y unir fuerzas, como mínimo, es un proyecto con
el que siempre se intenta progresar. Hace unos años viví una
experiencia similar a esta fusión cuando se creó en Alcázar la
llamada Sociedad Depotiva Municipal, muy similar, a mi juicio,
a lo que ocurre ahora con la Fundación Adepal. Entonces no fue
exactamente una fusión. El
proyecto no salió adelante y el único equipo que se había
mantenido fuera de él, el Grupo 76, fue el que salió mejor
parado por su acertada decisión de no meterse en esta sociedad
que, a la larga, acabaría desapareciendo. Esa fue una mala experiencia, pero yo creo que la
reciente fusión de nuestro club sí que ha sido fructífera e
importante, al menos en cuanto a formación de jugadores.
Todo ello ha dado
lugar a nuesto
club que, en esta temporada, cumple su 30º Aniversario, como
no paramos de recordar en cada entrevista. Costumbre del
Face to Face en esta temporada, como lo es
también la despedida de nuestro entrevistado con su mejor
recuerdo y análisis de estos 30 años de historia. ¿Cuál es tu
visión de la vida del Grupo 76 Al-kasar?
Personalmente no
he vivido todos los años dentro del club. Como antes te decía
he estado en varios equipos de aquí, empezando por el Jesús
Ruíz, pasando por el RENFE, el Al-kasar y, lo que te he
mencionado, la Sociedad Deportiva Municipal. Donde, a pesar de
su posterior fracaso, pasé una de las mejores épocas
entrenando a gente de la que aprendí mucho, y entre la que se
encontraba tu padre (José Pablo Conde). Luego esto no salió
adelante por problemas administrativos y Alcázar se quedó sin
categoría masculina de baloncesto, a excepción del Grupo 76.
Fue entonces cuando, precisamente, Reyes nos echó una mano y
nos integró en el Grupo 76 para que trabajáramos en él muchos
de los que veníamos de esas sociedad. Desde entonces nos
pusimos manos a la obra y fuimos forjando y haciendo crecer al
club. Ese es el mejor recuerdo que tengo de él, y en lo
deportivo, obviamente, cuando subimos a 1ª Nacional Masculina. |