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JUAN LEAL:

 
 

Nuestro entrevistado no es un entrenador cualquiera, es un modelo a seguir. Si yo quisiera ser entrenador lo primero que haría sería conocer a Juan Leal y conocer su manera de trabajar. Su manera de triunfar.

 
  Sus triunfos no son sólo deportivos, sino también humanos. Consigue sacar lo mejor de cada uno de los suyos, lo mejor como jugador y como persona. Repito, debemos conocer su trabajo.  
  Afortunadamente eso ya lo conozco y ahora puedo decir con orgullo que yo fui dirigido por este lujo que tiene el cuerpo técnico del club. Un lujo del que todos debemos aprender. Todos deberíamos ser un poco como Juan Leal.  

Sus datos:

Juan Leal

34 años

Entrenador Cadete Regional Masculino G76 Alk 2006

 
 

 

 

Una entrevista de

 
 

Pablo Conde

 
 
 

Juan Leal:

"Lo primero que exijo es compromiso, no calidad"

 
       

       

 

13/10/2006

 
Tras clasificar al Junior Regional Masculino para el Campeonato de España de hace dos temporadas, te tomaste un año de descanso. Ahora vuelves al club para dirigir al equipo masculino del Cadete Regional. ¿Por qué decidiste estar sin entrenar la temporada pasada y qué es lo que te hizo volver?

La temporada pasada estuve sin entrenar porque no tenía motivación para seguir, y para mí la motivación es fundamental para llevar un equipo, si no la tengo no me atrevo a estar nueves meses con entrenamientos, partidos y desplazamientos. Por ello decidí estar sin entrenar la temporada pasada. A raíz de ese descanso, en el que estuve un año entero viendo baloncesto, me entraron otra vez esas ganas por volver y decidí probarme en el Campus del Grupo 76 Al-kasar. Dirigí durante una semana a unos chavales de la categoría infantil, y fue una buena experiencia que volvió a engancharme a este deporte. Al finalizar el Campus propuse al club mi intención de llevar un equipo, bien en categoría infantil o en categoría cadete. Pusieron a mi disposición el equipo masculino del Cadete Regional, y es con el que he regresado como entrenador.

Y este Cadete Regional Masculino con el que vuelves a estar en los banquillos es uno de los conjuntos del club sobre los que más expectativas hay de cara a conseguir algo importante. ¿Qué tiene el equipo que diriges para que la gente espere tanto de él?

Bueno, como cualquier otro conjunto, tiene cosas buenas y cosas malas. Respecto a lo bueno yo destacaría que tenemos un equipo en el que de los 11 jugadores que tenemos con ficha cualquiera puede jugar a buen nivel, tenemos una rotación muy buena. Contamos con dos jugadores por puesto y el que salga tiene cualidades suficientes como para hacer bien su trabajo, hasta el punto de que no tenemos un quinteto inicial definido. Pienso que esto es lo que nos hace fuertes, y además es algo que a mí me viene muy bien, porque soy un entrenador al que le gusta jugar con todos los jugadores que tenga disponibles, y no limitarme a rotar con sólo seis o siete jugadores.

Como vemos por calidad y banquillo el bloque que diriges deberá estar en los puestos altos de la tabla. ¿Cuáles son las opciones de tu equipo al respecto? ¿Estamos en condiciones de luchar por ser primeros y clasificarnos para el Campeonato de España Cadete?

Yo creo que sí tenemos opciones de estar ahí, pero no me atrevería a asegurarlo porque aunque es verdad que tenemos un buen equipo yo no conozco muy bien la situación en la que se encuentra esta liga. Sé que en una categoría como ésta, en Castilla La Mancha, tenemos un nivel alto. Tenemos un equipo bueno técnica y físicamente al que quizá le falte un poco de altura. Pero al no conocer la situación de los demás equipos no puedo valorar completamente nuestras opciones. Me han comentado que Cuenca tiene una buena plantilla, y luego tendremos que tener en cuenta a equipos como Puertollano o Guadalajara que siempre van para arriba. Nosotros debemos estar en ese grupillo de equipos fuertes, y ojalá quedemos primeros, porque yo nunca he sido Campeón Regional y es una ilusión que, obviamente, tengo. Si el año va bien, estaremos en la zona alta, aunque si no quedamos campeones no pasa nada, lo importante es que los chavales lo den todo.

 

 

Este camino hacia lo más alto lo comenzáis en Criptana, donde os enfrentaréis al eterno rival provincial en este ya clásico derby. ¿Crees que se ha reducido la tensión que ha habido los últimos años en estos partidos? ¿Cómo ves ese ambiente que hay en torno a los partidos entre Alcázar y Criptana?

Pienso que la rivalidad deportiva es la misma. De hecho las últimas veces que me he enfrentado a Criptana como entrenador lo he hecho dirigiendo equipos mejores que los suyos, algo que luego en la pista no ha valido de mucho porque en derbys como estos el equipo inferior se supera un poco y el superior se suele bloquear. Como decía antes, aún no conozco bien a los demás equipos de la competición así que no sé que tal será el conjunto de Criptana contra el que debutamos. Lo que sí sé es que esta rivalidad deportiva de la que hablamos influirá en ambos equipos, y seguro que Criptana nos planta cara.

Finalizada ya la pretemporada, habrás podido ver ya las posibilidades tácticas que ofrecen tus jugadores. ¿Cuál es el estilo de juego que vas a llevar en este equipo? ¿Qué es aquello en lo que vas a incidir más porque pienses que es nuestra mejor arma?

A mí el estilo de juego que me gusta es partir de una defensa individual en toda la cancha con dos contra unos y con muchas ayudas para dar un estilo de juego, como digo yo, en todo el campo. No me gusta limitar el juego a una parte de la cancha sino llevar el baloncesto a la pista entera, jugar en todas las partes del campo, defender, atacar, correr mucho, no acabar la posesión, y, en definitiva, hacer cosas simples basadas en un juego rápido, donde los jugadores tienen que tener las cosas claras para que las puedan ejecutar con la máxima rapidez. Muchas veces los entrenadores no podemos desarrollar el estilo de juego que nos gusta porque nos tenemos que adaptar al equipo que tengamos, pero yo creo que en este conjunto sí que puedo imprimir esta forma de jugar que tengo en mente.

El año pasado nuestro equipo masculino del Cadete Regional se quedó, por sorpresa para muchos, en cuarto lugar cuando inicialmente parece que tenía que luchar por la salvación. Esta temporada en esta misma categoría quedar cuartos sería un puesto más o menos bajo por así decirlo, ya que nuestra meta debe ser el primer puesto. ¿Cómo es posible que cambien tanto los objetivos de un año para otro?

El año pasado vi muchos partidos del Cadete Regional Masculino y la verdad es que la primera vuelta que hizo no fue muy buena. Luego ya en la segunda vuelta se vio un equipo que terminó jugando buen baloncesto y que fue escalando posiciones en la tabla. Yo les seguí desde la grada y me sorprendieron con su progresión, mejoraron mucho de una vuelta para otra. Esta temporada, los jugadores que suben de infantiles más un chaval que nos viene de Consuegra, Fernando, presentan mucha calidad y eso unido a los que se han quedado del año pasado cuando eran cadetes de primer año y que ganaron esa experiencia de estar en un equipo que fue de menos a mas, hacen que en esta temporada el equipo de esta categoría parta con más opciones que las que tenían inicialmente los cadetes del año pasado.

 

 

Hablando de los jugadores que forman tu conjunto hay que destacar que en él podemos encontrar a futuras promesas como Rodri que siguen manteniendo el buen nivel de nuestra cantera. ¿Cómo deben trabajar estos chicos para progresar y pasar de ser una promesa a una realidad? ¿Cómo se forma un buen jugador?

Mi idea es que no se lo tengan creído y es algo que los entrenadores debemos evitar. Tanto Javier Úbeda, que me ofrecerá una ayuda importante en este equipo, como yo, nos vamos a encargar de ponerles en su sitio cuando veamos que se precipiten de forma desmedida creyéndose que son más de lo que son al ganar partidos de forma abultada o haciendo un buen papel con los equipos juniors. En esos momentos queremos que se den cuenta de que todavía tienen mucho que mejorar y que tienen mucho que aprender para progresar. La formación de un jugador debe estar en consonancia con los entrenamientos que unido al trabajo físico, que está desempeñando Paco Molina de una forma genial, como siempre, y unido al buen ambiente que queremos formar dentro del equipo, son las claves que tienen que hacer crecer a los jugadores.

Al igual que este año, casi siempre has entrenado a equipos en nuestro club que han tenido mucho potencial y en torno a los que había muchas expectativas. ¿Se nota mucho esa presión? ¿Cómo trabajas para mantenerte al margen de esto?

No, presión no tengo. Eso es algo que no me influye porque estamos en un club familiar, por así decirlo, donde nos conocemos todos y donde la relación entre directivos y entrenadores más que profesional es de amistad. De hecho algunos de mis mejores amigos están en la directiva. Entonces, la presión no es que no me afecte, es que no la tengo. Yo estoy aquí para entrenar y formar jugadores que es lo que me gusta, y luego dirigirles en los partidos que jueguen donde siempre se intentará hacerlo lo mejor posible.

Al inicio de esta entrevista me comentabas lo importante que es para ti la motivación a la hora de entrenar, una motivación que has vuelto a encontrar en este equipo, el cual tiene un gran nivel como ya hemos dicho. En este sentido, hay varias personas que dicen que tú sólo te comprometes si ponen a tu cargo equipos que son muy buenos. ¿Qué tienes que decir al respecto?

Pues decir que no es verdad. Lo primero que exijo en un equipo es compromiso, no calidad. Si en un futuro me ofrecen un equipo que no tenga mucha calidad pero que vea yo que está formado por unos chicos o chicas que se comprometan a tope, yo soy el primero que estaré ahí al frente. Luego sí es cierto que en estos últimos años he tenido la suerte de poder dirigir buenos equipos, y yo, como cualquier entrenador, siempre intenta hacerse con el mejor equipo posible, y sí me lo ofrecen pues a aprovechar la oportunidad y a aceptar el puesto. Aunque ya te digo que lo que busco es compromiso. Un jugador que tenga mucha calidad pero que no se comprometa a mí no me sirve, y al revés, un jugador al que le falte calidad pero que se comprometa al máximo es con el que voy a contar siempre.

 

 

Es cierto que has entrenado a muy buenos jugadores, pero también es cierto que a todos les has sabido sacar el máximo rendimiento. Un mérito por tu parte, ya que el tener buenos jugadores no significa siempre tener un buen equipo. ¿Dónde está la clave para conseguir esto? ¿Cómo trabajas con los jugadores para que den su mayor nivel?

En este sentido lo que intento es dar la misma importancia a todos los jugadores, tanto al típico estrellita del equipo como al chaval que ha entrado el último y que, a priori, va a tener menos minutos. Mi objetivo es tratarlos a todos por igual, darles confianza en los entrenamientos y partidos, y tratarlos con respeto. No me gustan las broncas duras ni los insultos, prefiero hablar bien a mis jugadores, algo que luego es una ventaja porque cuando les habló en un tono más duro te respetan más, ya que pocas veces hablo así y cuando lo hago te hacen más caso.

Realmente es cierto todo esto que dices y bien lo pude comprobar durante mi última temporada como junior en la que tuve la suerte de tenerte como entrenador. Y digo suerte porque en ese equipo en el que me dirigiste fue el único, de todos en los que he estado, en el que no he visto ningún problema ni a ningún jugador a disgusto. Sabes crear muy buen ambiente dentro de tus conjuntos, porque al mismo tiempo que eres firme y exiges lo máximo a los tuyos, también respetas a todos tus jugadores, y eso es algo que creo que pedimos y agradecemos cualquier jugador a nuestro entrenador. ¿Crees que con esta manera de entrenar se consiguen más cosas que a base de mano dura?

Yo respeto todas las formas de trabajo y a todos los entrenadores, pero, dicho esto, yo creo más en esta manera de entrenar porque es cómo me gustaba que me entrenasen. Trato de ver al entrenador desde la perspectiva del jugador, y lo último que quiero ver es un entrenador que me está pegando voces todo el día, que sólo me dice lo que hago mal y que encima lo hace recriminándomelo de mala manera. Yo como jugador perdería confianza en ese tipo de entrenador, y para mí la confianza que los jugadores tienen que tener en el entrenador debe ser máxima. Si un entrenador respeta y trata bien a un jugador, ese jugador hará todo lo que esté en su mano por hacer lo mejor posible todo lo que le diga su entrenador. En cambio, ese mismo jugador no tendría el mismo incentivo de esforzarse por un entrenador que lo único que hace es tratarle de mala manera. Aunque también tenemos que tener muy presente que no sólo depende del entrenador el que haya buen ambiente en un equipo, pues los jugadores son vitales para que esto sea así. Porque tú como entrenador puedes esforzarte por conseguir ese buen rollo pero si luego tienes jugadores conflictivos que dificultan tu labor, no sirve de nada. En ese sentido, me siento afortunado de haber podido tener a jugadores y jugadoras que no me han creado ningún problema y con los que la convivencia ha sido un placer.

Lo bien que tratas a tus jugadores y lo bien que sabes manejar el ambiente de tus equipos ha obtenido sus frutos y se ha correspondido con varios éxitos que has logrado, como el ascenso del senior femenino a la liga de 1ª Nacional hace unas temporadas. ¿Cómo valorarías tu progresión como entrenador? ¿Cuál crees que es la clave para que un técnico consiga éxitos?

Yo me exijo mucho como entrenador y siempre me hubiera gustado hacerlo mejor de lo que le he hecho. Al final de cada temporada valoras lo que has hecho y yo me veo muchos fallos sobre cómo tenía que haber actuado en determinados momentos. Pero vamos, en general estoy tranquilo conmigo mismo porque siempre intento darlo todo y porque noto como mejoro cada año. De comenzar entrenando equipos cadetes con los cuatro ejercicios que me sabía, pasando por entrenar a jugadoras que, por entonces, eran mayores que yo y con las que aprendí muchísimo, hasta dirigir a equipos con los que he alcanzado un mayor nivel, es una progresión que me hace crecer cada temporada y que me hace estar cada vez más preparado.

   

   

Señalas en tu contestación lo importante que ha sido tu paso por el senior femenino en el que has conseguidos tan buenos resultados, una categoría que parece venirse a menos en los últimos años dentro de nuestro club. ¿Crees que esto es así? ¿Por qué piensas que se ha llegado a esta situación?

No puedo opinar del senior femenino de este año porque aún no las he visto jugar. Lo que sí que puedo decir y es algo que he aprendido con experiencia, es que aquí en Alcázar siempre pasa lo mismo respecto a este equipo. Raro es el año que el senior femenino mantiene su plantilla o que no sufre cambios de un año para otro. Desconozco las razones de por qué esto es así, quizá por las costumbres del basket femenino aquí en Alcázar donde lo normal, no se por qué razón, es que las jugadoras sólo juegan hasta una determinada edad, y cuando llegan a los 20 o 21 años son muy pocas las que siguen. Esto conlleva a que el senior femenino tenga que estar renovándose continuamente, por lo que es normal que este equipo unos años vaya muy bien y otros años esté más flojo. Ahora parece que este conjunto está sufriendo ese proceso de cambio en el que hay que esperar a que las jugadoras jóvenes crezcan y cojan más experiencia para consolidar un equipo potente. No significa que haya crisis en esta categoría, ni mucho menos, sino que unos ciclos suceden a otros.

Bueno, como venimos haciendo esta temporada para finalizar las entrevistas, me gustaría que valoraras la historia de nuestro club que este año cumple su 30º Aniversario y que nos contarás cuál es el recuerdo más especial que has vivido durante el tiempo que llevas en él.

Yo me siento muy orgulloso de formar parte de este club, y más en este momento. Como jugador pasé por otros equipos locales pero como entrenador siempre estuve en él. Me enorgullece estar dentro de un club de baloncesto que cumple 30 años, algo de lo que pocos clubes pueden presumir, no sólo en Castilla La Mancha sino en toda España. En cuanto a los momentos que he vivido en él, el mejor recuerdo lo tengo como entrenador, nunca olvidaré la temporada en la que subí con las chicas a 1ª Nacional por cómo resultó todo, ese año fue fabuloso y seguramente el recuerdo más bonito que tenga.

     

 

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