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"Una
cuestión de justicia social". Así argumenta Pedro López, natural
de Valdepeñas y árbitro de la federación castellano manchega, su
implicación a la hora de organizar el homenaje al que fuera su compañero
en las canchas, su paisano, y sobre todo su amigo.
Y
es que este sábado se celebró allí mismo, en Valdepeñas, la tercera
edición del "Memorial Juan de la Torre". Se trata de un acto de
reconocimiento a un colegiado que, pese a ser operado de corazón y rodilla,
siguió desarrollando su labor con el sueño de codearse algún día entre
los más grandes. Un sueño truncado en enero de 2005, cuando fallecía
tras sufrir un infarto durante uno de sus entrenamientos.
El
Grupo76 Al-kasar quiso estar presente en la cita a la que acudieron Miguel
Ángel Leal, Javi Úbeda y Antonio Tejado, siendo el primero artífice del
apoyo de unos voluntariosos Quique Bárcenas, FJ Martín, Samir Omar y David
Zozaya.
El
ya ex-presidente, a
quien el organizador, según dice, estará "eternamente
agradecido", se puso en contacto con los jugadores de Adepal,
quienes tampoco dudaron en aceptar la invitación. "Este acto también
le ha costado dinero y la verdad es que no sé cómo pagárselo", nos
comenta Pedro López, que año tras año desde la primera edición lucha
para que el evento salga adelante sin patrocinadores de por medio:"Cuando
falleció mi amigo, ni el club, ni el ayuntamiento ni nadie se acordaron de
él, así que me aventuré a hacerlo con muchas más cosas en contra que a
favor, pero bueno, ya van tres ediciones y las que quedan...".
En
esta última fueron cerca de sesenta los jugadores que participaron en un
encuentro en el que el resultado era lo de menos. Además de los ya citados
de Adepal (Zozaya no jugó por su lesión), estuvieron otros conocidos
alcazareños como los árbitros Gonzalo Abengózar o Gregorio Alberca
entre otros, y Loli Menéndez, que pitó el partido.
Antes se pronunciaron palabras de algunos participantes sobre el
homenajeado y se respetó un minuto de silencio. En el descanso le
fue entregado a José De la Torre, hermano de Juan, dos camisetas de juego y
una botella de vino conmemorativa del acto, como recuerdo hacia sus
familiares, que agradecieron el gesto y que sirven de "sustento
moral" al organizador.
De
este modo, el pabellón "La Molineta" acogió una cita en la que
todo lo aportado, tanto material como humano, fue sin motivos económicos de
por medio, y con el único afán de hacer perdurar en la memoria el recuerdo
de una persona que como también se ha dicho "dejó huérfano de
calidad al estamento arbitral".
El
éxito del evento, que crece cada edición en número de participantes,
augura larga vida a un memorial en el que se echó en falta la presencia de
autoridades o cargos institucionales, y en el que seguro que el Grupo76 Al-kasar
continuará colaborando en todo lo que pueda.
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