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Lo admito, aunque soy
rubia de bote, no soy de Gerindote ni soy chica Loreal pero soy fan de
Adepal. Comienzo así para darle un toque de humor tras leer en cierto foro
donde se habla de baloncesto (Basket Alcázar), las críticas de Gerindote
acerca de la violencia de los Adepal Blues en el enfrentamiento
reciente entre ambos conjuntos. Tras leer todos los mensajes, no sabía si
estaba flipando o es que el amoníaco del tinte comenzaba a dañas mis teñidas
neuronas.
Yo estuve en Gerindote en
el partido de ida y también estuve en Talavera viendo todo el torneo de la
Copa Presidente y puedo decir que en Alcázar fuimos “monjitas ursulinas”
comparados con el comportamiento de la afición de Gerindote en Talavera. Lo
más bonito que salía de sus bocas era hijo de ... Espero que se porten mejor
con sus jugadores de color, recientemente fichados, porque con los jugadores
de color del CABA fue denigrante, maleducado y racista. Y REPITO QUE YO
ESTABA ALLÍ.
El equipo de Gerindote es
un gran equipo y tiene mucho mérito pero al que se consiente demasiado por
parte de los árbitros. Juegan al límite presionado a los árbitros y al
rival. Parecen recién salidos de la escuela yugoslava, porque también son
grandes actores. No me parece mal esta práctica siempre que se utilice el
mismo rasero con los otros equipos. Gracias a Dios, la única pareja arbitral
que no se ha dejado influenciar fue la que pito la final de la Copa
Presidente.
En cuanto a las críticas
contra el jugador de Gerindote Mazana creo que fueron más que justificadas.
Si juegas fuera de casa, tiras y marcas un triple y te giras desafiante y
chulesco señalando a la grada local...¿que esperas? ¿Qué se te aplauda? ¿Qué
se te nombre hijo predilecto? No hijo no. No dudo que sea un gran jugador,
pero tiene un ego mas grande que el jugador ingles Neil Fingleton. ¡Una
pena¡
Sobre las críticas
locales que últimamente han aparecido, quiero decir que a mi también me
gustaría tener doce jugadores locales maravillosos, altos, buenísimos y
profesionales, pero por desgracia eso es bastante improbable que suceda a
corto plazo. Invirtamos tiempo, dinero y trabajo en formar nuestra cantera
en categoría inferiores, porque talento hay.
He sido jugadora,
entrenadora y ahora soy aficionada, y he de decir que era de las pocas que
iba el año pasado a ver los partidos al pabellón, apenas éramos 20 o 30. Lo
siento mucho pero tengo un defecto: me gusta el baloncesto y cuando veo
nuestro pabellón lleno me siento orgullosa de que un deporte al que amamos
esté siendo redescubierto por nuestro pueblo.
Espero que todo el mundo
salga beneficiado por este ambicioso proyecto y que la gente que maneja el
dinero y la enseñanza de este deporte lo haga bien y en beneficio de
nuestros hijos. Apoyemos al club y a la Fundación y critiquemos cuando
tengamos que hacerlo. |