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El 10 de Enero de 1988 nacía Miguel Vela
Romera. Era el primero de una generación de jugadores de baloncesto que
durante muchos años han llenado los distintos equipos de baloncesto en
Alcázar de San Juan. Primero de los colegios, luego de los clubes y en
algunos casos de las distintas categorías de la selección de Castilla La
Mancha.
Esta generación tuvo su momento cúspide en la
temporada 2003-2004 donde siendo cadetes disputaron la Liga Regional hasta
el último momento, finalizando el año como subcampeones regionales en
aquella famosa mañana donde la victoria ante Escuelas Pías en el último
partido de liga no valió para nada.
Durante todos estos años el referente de esta
generación ha sido Miguel Vela, “Miguelito”. Primero en la Sagrada Familia
donde era referente desde muy niño, y después en nuestro club donde desde
cadete ha sido protagonista de muchas de nuestras alegrías, las cuales han
durado hasta su última temporada en 1ª Nacional.
También en la selección de Castilla La
Mancha, Miguel, ha sido un referente en todos los niveles y su paso por las
distintas categorías lo han convertido en uno de los mejores jugadores que
nunca hemos tenido.
Muchas son sus cualidades técnicas, desde su
tiro, su bote… lo que quieran, pero Miguel Vela es quizás el jugador que más
me ha impresionado en los años que llevo en el baloncesto.
Me impresionó cuando era alevín y el
enfrentarnos al equipo de Miguel Vela era todo un infierno, también me
impresionaba el ir por las mañanas a las pistas y ver a un chico tirando a
canasta, realizando dominio de balón y luego verle correr por las pistas de
atletismo sin parar. Y me terminó de impresionar cuando pude compartir
partidos de baloncesto junto a él.
En ese momento en el que lo conocí y pude
estar junto a él, me di cuenta que Miguelito era un referente dentro y fuera
de la pista, y pude comprobar que era igual de bueno tirando triples que
haciendo amigos. Es por eso por lo que mi admiración hacia el se hace
permanente.
En mi experiencia junto a él como jugador
nunca olvidaré su actuación en Albacete, en casa de los Escolapios donde
lideró la actuación de un equipo que consiguió ganar en esa cancha, en la
que nadie se llevaba la victoria en años, y en la cual se coronó como mejor
jugador de su edad. Las lágrimas en aquel último partido de liga demostraban
la impotencia ante un Puertollano que otra vez nos había ganado la batalla.
Pero Miguel se pudo vengar el año pasado en
Guadalajara, en la fase final junior donde su equipo, sus amigos, dieron un
recital de baloncesto y consiguieron una victoria en la que Miguel Vela
estuvo en los pensamientos de los jugadores de su quinta. Todos los que le
echábamos de menos le dedicamos esa victoria que tanto nos alegró.
Como también nos alegramos de la reciente
noticia de que nuestro amigo Miguel, jugará esta temporada en el Etosa
Alicante. Uno de los grandes del baloncesto Español y en el cual Miguel Vela
podrá demostrar su calidad y sacar todo el baloncesto que lleva dentro y del
que tantas veces hemos disfrutado.
Particularmente me alegró por un gran jugador
y por un gran amigo. Amigo con el que he podido compartir muchos momentos
buenos, y alguno malo. Alguno malo que no ha tenido mayor relevancia que la
de reírnos y reconfortarnos de tener bien atada nuestra amistad. Por eso
considero que la noticia del fichaje de Miguel, por este gran club significa
también un premio para mí, para Luís Castellanos, para Javi Conde, para
Samuel Monreal, para Esteban Castellanos, para Avarito Correas, para Rubén
Galdón, para Alberto Alaminos, para Antonio García-Miguel, y para todos los
que en algún momento hemos podido disfrutar de este gran jugador y mejor
persona. Suerte amigo y cuenta con nuestro apoyo. |