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No he
destacado en esta ciudad por el baloncesto, aunque por diferentes motivos
cierta gente me vincula a las 24 horas y algunas pachangas que me gusta
jugar en las pistas. Tampoco busco fama en este sector, ni quiero afán de
protagonismo, pues como dijo Antonio Machado: “no le deis pañuelo a quien
no tiene narices”.
Escribí
esta opinión después de leer la entrada que hizo en su blog mi amigo Carlos
Abengozar, sobre la nueva legislación de las ligas locales desde alevín
hasta baby-basket ( o premini).
Mi
último año como entrenador fue en el curso 2005/2006, entrené a baloncesto
a un mismo equipo durante 3 años en el colegio Pablo Ruiz Picasso, al cual
le tengo un gran afecto y cariño, con lo que conlleva el haber visto crecer
a los chavales durante mi periodo de entrenador amateur y la dolorosa
despedida. Me puse a entrenar por casualidad, porque un entrenador
experimentado se hizo cargo de un equipo del susodicho colegio y necesitaba
un segundo entrenador, bueno pues el caso es que me picó la curiosidad y
seguí entrenando a un equipo propio.
Por esta
razón conozco perfectamente los antecedentes que han culminado en la
actuación del patronato de deportes. Yo en mis propias carnes, he sufrido la
presión tanto directa como indirectamente de ciertos entrenadores de
colegios instándome a mantener una postura hostil a la EMB. Nunca he tenido
nada en contra de la EMB, al no conocer su funcionamiento no soy quien para
criticarla o simplemente despreciarla, solo pedí al delegado de deportes de
mi colegio que por favor hablará con algún representante de la EMB para
poder llegar a un acuerdo y que ciertos jugadores de mi equipo pudieran
jugar en ambos equipos siempre y cuando no coincidieran, ya que me
encontraba en una situación de falta de plantilla. El acuerdo fue aceptado y
los chicos jugaban un poco “ilegalmente” llegando a jugar 2 partidos un
mismo fin de semana, pero conté con la aceptación primaria de los padres y
de los chavales que les pareció incluso mejor, dado el grado de
entretenimiento que tienen las ligas de colegios en esta localidad.
Pero
cuál fue mi sorpresa cuando al final de un partido fui hostigado por cierta
persona “representante y delegada de deportes” de un colegio, mencionado en
el artículo “Duro golpe a la cantera” de Carlos Abengózar, lanzando
calumnias e injurias contra mí, contra el colegio al cual representaba como
entrenador y , lo que más me molestó, contra los chicos a los que entrenaba
y que me une un gran afecto a ellos, llegando a tener duras palabras contra
esa persona pero sin llegar a rebajarme a su nivel vulgar y barriobajero.
Por ello
pido a los máximos responsables de la liga escolar, el patronato de deportes
con su concejal al frente, que rectifiqué ante la medida impuesta, que no se
deje manipular por ciertas “ratas ansiosas de poder y protagonismo” y que
dé marcha atrás, que ante todo son los chavales los que tienen que elegir
con quien jugar, aunque técnicamente no sea la mejor opción, no son
profesionales, son solo chavales que quieren disfrutar de un magnífico
deporte, aprendiendo y divirtiéndose y que con el paso del tiempo no solo se
convertirán en fuertes promesas de nuestro deporte local si no en personas
de bien y con la decisión que ha tomado el corrompido patronato de deportes
raramente podrán llegar a ser cualquiera de las dos cosas. |
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