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Este es
un artículo para abrir los ojos a todos nuestros aficionados, y a todos
nuestros enemigos; para que se den cuenta de todo lo que tenemos, y de todo
lo que podemos tener; para que sepan empezar a disfrutar con nuestras
victorias, y a aprender con nuestras derrotas; para que tengan en cuenta
que, tanto profesionales como aficionados, todos somos una familia que lucha
por un objetivo común, que no es otro que el de ser felices con el deporte.
Este es un artículo para sonreír con el baloncesto.
Y
motivos para sonreír nos sobran. Contamos en nuestras filas con muy buenos
equipos y, sobre todo, con muy buenas personas. También tendremos equipos
malos y personas malas, seguramente, pero siempre serán males menores cuando
descubramos que remamos en el mismo barco y que navegamos hacia el mismo
puerto. Desde el equipo más grande hasta el equipo más modesto, todos
formamos parte de esta gran entidad que es el Grupo 76 Al-kasar.
Un club
que, a pesar de cumplir 30 años, se resiste a envejecer. Nace cada día con
cada entrenamiento, con cada partido, con cada aficionado, con cada
historia, con cada victoria y, por qué no, con cada derrota. Un club que
seguirá siendo un referente por todos los buenos jugadores que se forman en
él, y que será más que un referente por los buenos jugadores que han venido
a formar parte de él.
Somos
ambiciosos y lo queremos todo con equipos como Adepal, el 1ª Autonómica
Masculino, el Junior Femenino o como los equipos masculinos y femeninos en
Cadete Regional. Somos luchadores y lo vivimos todo con equipos como el 1ª
Autonómica Femenino o como el Junior Regional Masculino. Somos constantes y
lo damos todo con equipos como el Junior Preferente Masculino, los equipos
masculinos y femeninos en Cadete Provincial o como los equipos de la Escuela
Municipal de Baloncesto.
Somos
inolvidables como Angelrra, Kike o Manin, y somos imprescindibles como
Arraez, Paco Abengózar, Reyes o Sánchez. Somos nuevos como Adepal, Gabi o
Fernando, y somos expertos como Juan Leal, Eugenio y Javi Úbeda. Somos
importantes como Esteban, Chechas o los demás monitores de la EMB, y somos
necesarios como Miguel Ángel Leal, José Antonio o Javi Parras. Somos un
fenómeno como Paco Molina, y somos el futuro como Paco Romero.
Nuestra
vida es el baloncesto y nuestra sonrisa ver un pabellón lleno, o verlo vacío
con cuatro personas que llenan más que dos mil. Nuestra vida es ver amigos
en jugadores, entrenadores y directivos, y nuestra sonrisa es ver jugadores,
entrenadores y directivos en amigos. Nuestra vida es nuestra sonrisa, y
nuestros motivos para vivir y sonreír son muchos. Disfrutémoslos. |
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